TUMBAYA
En la localidad de Tumbaya, en la tarde del martes comenzó el rezo de la Novena en honor a los 186 años de la aparición de la Virgen de Copacabana de Punta Corral, celebrándose la jornada dedicada a la protectora, el 22 en la comunidad de Punta Corral donde se ubica su santuario. La sagrada imagen es propiedad de la familia Méndez y desde 1971 anualmente baja al pueblo tumbayeño en Domingo de Ramos iniciando la Semana Santa, aunque los dos últimos no pudo recibir el agradecimiento de sus miles de fieles por la pandemia.
Hoy desde las 18 proseguirá la Novena con el lema La Virgen María es la portadora de la palabra de Dios, en la casa de don Florencia Cruz y con la participación de la banda de sikuris "Punta Corral". Mañana y hasta el 21 en mismo horario pero con diferentes lemas, en distintos sectores y bandas de sikureros proseguirá el rezo; y el 22 en Punta Corral, jornada dedicada a su veneración, a las 10.30 y 12.30 se oficiarán misas en su santuario, a cargo del padre de la Parroquia de Tumbaya, Abraham Pereira.
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Sobre la aparición de la Mamita del Cerro, investigó y escribió el reconocido antropólogo tilcareño René Machaca, publicó que en julio de 1835 cierto día a don Pablo Méndez, nacido en la comunidad de Punta Corral, se encontraba cuidando a sus animales cerca del abra de Estancia vieja (un paraje rural de muy escasas familias), donde tuvo una visión sobrenatural. Entre unos pastizales se le apareció una señora de cabellera reluciente que le habló diciéndole que regresara a buscarla el día siguiente.
Don Pablo, después de pastar su hacienda y regresar a su humilde casa, contó lo sucedido a su familia, pero nadie de sus integrantes le creyó; sin embargo en la jornada siguiente él retornó al lugar donde tuvo la visión y en el lugar, encontró una piedrita blanca que poseía una forma particular que le recordaba la imagen de la Virgen de Copacabana. Luego de enseñar el hallazgo a sus familiares, juntos descendieron hasta Tumbaya para contar y mostrar la piedrita al párroco de entonces, resolviéndose que la piedrita quedara en la iglesia.
Machaca, sostiene que la piedrita "al poco tiempo desapareció y la policía detuvo a don Pablo en averiguación del objeto perdido. Decidieron retornar al lugar de la aparición y para sorpresa de todos allí se encontraba. Interpretando que la Virgen deseaba permanecer en las alturas de Punta Corral se le erigió una capilla y pronto el milagro se difundió entre los campesinos que empezaron a honrarla". Desde entonces comenzó la devoción a la patrona que fue creciendo congregando miles de fieles de diferentes lugares.
El bisnieto de don Pablo Méndez, don Alberto Méndez, en 1986 aseguró que la imagen modelada en Bolivia, es la original y que conserva en su cuerpo la piedrita que encontró don Pablo en Punta Corral. También se escribió, que no existe documentación que permita asentir el año en que fue modelada la imagen, como tampoco cuando se inició el descenso de la peregrinación; según don Fructuoso Rodríguez, "desde el 1920 he visto siempre cómo esta imagen ha sido esperada y honrada por toda la feligresía".