Aulas en positivo: el humor como herramienta pedagógica

En las aulas de educación infantil y primaria reinan las risas, un ambiente relajado y un vínculo de confianza entre el alumnado y el profesorado. Como consecuencia, se evidencia un aprendizaje significativo a la vez que divertido. ¿Por qué, año tras año, el aprendizaje se vuelve más serio, rígido y aburrido?

Parece ser que cuando llegamos a secundaria, las risas y el buen humor de las etapas anteriores dan paso a la seriedad y a la rigidez del aprendizaje. Pero, ¡cuidado!, porque la seriedad y el aburrimiento no siempre garantiza un buen aprendizaje.

Para darle un toque de humor a las clases y hacer del aprendizaje una experiencia más atractiva para el alumnado, no dudes en seguir estas reglas.

Ventajas de usar el humor en el aula:

-Favorece un buen clima en el aula: introduciendo el humor en el aula conseguimos un ambiente más relajado y de confianza.

Además, ayuda a disminuir el estrés del alumnado y a ver la realidad de forma menos dramática.

-Mejora la relación alumno-profesor: relacionado con el punto anterior, podemos observar cómo el alumnado es más participativo, tiene menos "miedo" a equivocarse y ve al profesor como una persona más cercana. ¡La cual cosa no quiere decir que, utilizando este recurso, los alumnos y alumnas te pierdan el respeto!

-Facilita el aprendizaje: el humor vinculado con el aprendizaje mejora la retentiva de nuestros estudiantes recordando conceptos o ideas durante mucho tiempo.

¿Quién no recuerda alguna anécdota divertida que nos haya contado un profesor o profesora y que nos haya enseñado alguna lección?

-Facilita la expresión emocional: Como dice Francisco Mora: "Sin emoción no existe el aprendizaje". El humor y la risa son fuentes de emoción e introducir este recurso en el aula permite que el aprendizaje sea realmente emocionante y por consiguiente, significativo.

-Estimula la atención y el interés del alumnado: cuando estás dando una clase magistral e incluyes un comentario divertido, una anécdota o un chiste, rompes con la dinámica de clase y das un respiro a tu alumnado. Además, tienes la oportunidad de volver a captar la atención de aquellos que habían desconectado.

-Mejora la gestión de los conflictos: el humor es una estrategia magnífica para relativizar los problemas, las inseguridades?¡También nos ayuda a asumir riesgos y a aceptar errores!

-Aumenta la autoestima y estimula la creatividad y el ingenio del alumnado: los alumnos también pueden desarrollar respuestas divertidas con su espontaneidad y su imaginación.

-Potencia el pensamiento lateral: dar doble sentido a una misma frase o dar respuesta a situaciones imprevisibles favorece la comprensión de otras formas de pensar.

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