Robert Prevost retomó las audiencias y se subió al papamóvil
Ciudad del Vaticano,-El papa León XIV retomó ayer las reuniones y se subió al papamóvil para recorrer la plaza de San Pedro entre los fieles con motivo de la audiencia general, después de haber sido operado el pasado 13 de octubre de un cáncer por el que se le tuvo que extirpar un parte del pulmón.
El pontífice fue dado de alta el pasado sábado del Policlínico Gemelli y ya reapareció este domingo en el rezo del ángelus en el Vaticano, donde explicó que retomaría sus actividades gradualmente.
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"Gracias por vuestro apoyo, por vuestras oraciones, gracias a Dios por su generosidad. Renovemos todos nuestra confianza en la bondad y la misericordia de Dios", dijo el papa, de 71 años, al iniciar la audiencia general.
A pesar de la jornada lluviosa, el papa no dudó en subir al papamóvil y recorrer toda la plaza saludando a los fieles antes de la audiencia, mostrando un buen estado y bendiciendo a los niños que le acercaban.
Además, antes de la audiencia general también recibió a los asistentes a una conferencia organizada por el Dicasterio para la Causa de los Santos.
Durante el rezo del ángelus del pasado domingo, el papa aseguró: "Una vez superada esta delicada etapa, como saben, retomaré gradualmente mis actividades, siempre con la ayuda de Dios y sus oraciones".
Por el momento, el Vaticano continúa con los preparativos del viaje del papa del 6 al 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú y en los próximos días también hay otras audiencias en agenda.
El hermano del papa, Louis Prevost, afirmó en una entrevista el fin de semana con el medio estadounidense Fox News: "Seguimos rezando para que la biopsia dé un resultado completamente negativo y todo esté bien", y agregó que el pontífice "está fenomenal".
"No esperamos ninguna mala noticia", recalcó.
"Por ahora, lo único que sabemos es que durante la operación consiguieron extirpar todo el cáncer y estamos esperando los resultados de la biopsia", agregó.
Demostrando que se está recuperando muy bien de la intervención quirúrgica, el Papa se dio un impresionante baño de multitud recorriendo la Plaza de San Pedro con 32 mil fieles que lo ovacionaban continuamente.
El Papa se mostraba radiante y contento, saludando y hasta cambiaba algunas palabras con los fieles que lo saludaban, especialmente cuando León XIV detenía brevemente el papamóvil para saludar a los bebés que le alcanzaban sus ayudantes que caminaban junto al vehículo.
El Papa les decía un breve saludo y les hacía una cruz en la frente, despidiéndolos con una caricia en la cabeza. Siempre sonriendo repitió el gesto más de treinta o cuarenta veces, lo que le permitió un contacto amplio con los feligreses que lo saludaban a los gritos y hasta cambiaban algunas frases, entregándole regalos y mensajes que el pontífice y sus ayudantes recogían y guardaban en el papamóvil. La larga vuelta a la plaza fue sin dudas el momento culminante de la Audiencia General.
El tiempo no era bueno, pero la leve lluvia cesó antes de iniciar el pontífice su giro entre la gente, antes del comienzo de su discurso.El Papa Robert Prevost había reaparecido en público para recitar el Ángelus el domingo, desde el balcón del Palacio Apostólico.