LEGISLATURA DE JUJUY
En medio de un escenario económico marcado por la retracción del consumo, la caída de la actividad comercial y el creciente reclamo de los sectores productivos por el peso de las tarifas y la carga impositiva, la Legislatura de Jujuy volvió a convertirse en escenario de un debate que expone las tensiones entre oficialismo y oposición respecto de las herramientas destinadas a contener la crisis.
Durante una nueva sesión parlamentaria, el diputado provincial Kevin Ballesty, integrante del bloque de La Libertad Avanza, manifestó el acompañamiento de su espacio al proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo que establece un régimen excepcional de alivio fiscal para el sector comercial. Sin embargo, dejó en claro que considera insuficiente la iniciativa y cuestionó tanto su alcance temporal como las actividades alcanzadas por los beneficios.
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La propuesta oficial contempla una reducción de tributos provinciales, entre ellos Ingresos Brutos e Impuesto Inmobiliario, además de la suspensión de ejecuciones fiscales por un plazo de seis meses para determinadas actividades económicas. La medida fue presentada por el Gobierno como una respuesta a las dificultades que atraviesa el sector privado en el actual contexto económico.
No obstante, para Ballesty el esquema representa apenas un paliativo transitorio frente a una problemática estructural que viene golpeando a las pequeñas y medianas empresas jujeñas desde hace varios años.
"Es un proyecto insuficiente. Un plazo de seis meses es como una pastilla efervescente en un vaso de agua: dura poquito", sostuvo el legislador durante su intervención.
Una crisis que excede la coyuntura
Según planteó el diputado libertario, la situación de las pymes y micropymes de la provincia no puede analizarse únicamente desde la coyuntura económica nacional, sino que responde también a factores locales vinculados con la presión fiscal y el costo operativo que enfrentan los emprendimientos.
En ese sentido, consideró que la asistencia debería extenderse más allá del semestre previsto por el Ejecutivo y alcanzar a sectores que, según su visión, cumplen un rol fundamental en la generación de empleo y movimiento económico.
Entre las actividades que mencionó figuran el turismo, la gastronomía y la hotelería, rubros que históricamente constituyen motores del desarrollo provincial y que actualmente enfrentan una marcada desaceleración derivada de la caída del consumo y de la reducción del flujo turístico.
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