Cómo hizo el oficialismo para remontar el partido sobre Discapacidad tras el baldazo de agua fría del Presupuesto

El día anterior a la firma de los dictámenes, desde UP había confianza en que el resultado iba a ser a favor de la oposición, y nunca sospechó que el oficialismo iba a hacer una vuelta carnero en el aire para terminar sacando de la galera un proyecto con cambios.

Buenos Aires, 24 septiembre (NA) -- Cuando entró en la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2027 con una serie de artículos que significaban una daga contra el sistema de protección social de la discapacidad, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, no salía del estupor y lo sintió como un baldazo de agua fría.

Todavía resonaban como puñales el estrépito de las seis derrotas consecutivas del año pasado, cuando la oposición aprobó e insistió en ambas cámaras con la ley de emergencia en Discapacidad.

Aquellas batallas ganadas por la oposición dejaron costos políticos y heridas que nunca terminaron de sanar del todo.

A contramano de las recomendaciones que la jefa del bloque del Senado, Patricia Bullrich, quien pidió en la Mesa Política no hacer olas con un tema tan sensible que ya le provocó duras lecciones al oficialismo, el Presupuesto se envió con la motosierra recargada contra los discapacitados.

En ambas cámaras del Congreso, los referentes libertarios mascullaban bronca por la falta de tino del Gobierno, que al dar rienda suelta a un ajuste tan brutal y polémico contra los discapacitados se dejaba pasar la oportunidad de abrir una discusión sana sobre las distintas aristas de un Presupuesto que consideraban equilibrado y razonable. Además, tamaña desaprensión por el futuro de los discapacitados ignoraba las complicaciones políticas que el tema iba a traerle a Menem y a los diputados de la mesa chica libertaria en la relación con los aliados. Las dos diputadas que se habían encargado de venderles a los aliados un "proyecto superador" a la ley de emergencia que la oposición intentaba prorrogar, Laura Rodríguez Machado y Silvana Giudici, se atragantaron con la noticia y se prendieron fuego.

Menem, la primera víctima de los ministros de Economía, Luis "Toto" Caputo, y de Salud, Mario Lugones, tuvo que salir como bombero a apagar el incendio y a envolver con paños fríos a las dos legisladoras que habían quedado en falsa escuadra con la llegada del Presupuesto. Del otro lado del Congreso, una disgustada Bullrich le exigió al Gobierno que no la tomara de "tonta" y se refirió a los cambios en Discapacidad como una "bomba atómica", antes de grabar un clip con música de Lali Espósito.

GESTIÓN DE CRISIS La pelota, sin embargo, estaba del lado de Menem quien, rápido de reflejos, salió a hacer gestión de crisis y reflotó la negociación con los aliados en pos de un "dictamen superador", con la venia del karinismo.

Lo que todavía no quedaba claro era cuál iba a ser el alcance del proyecto, y si iba a ser suficiente para persuadir a bloques que habían quedado defraudados con el oficialismo a partir de los cambios del Presupuesto sobre el sistema de discapacidad.

Semejante "bomba atómica" había quebrado la confiabilidad y se había resentido el valor de la palabra de los líderes parlamentarios del oficialismo, que les habían prometido otra cosa a los aliados.

Si La Libertad Avanza pretendía revertir la situación, el nivel de concesiones tenía que ser sustancialmente mayor al planificado inicialmente, ya que los aliados iban a estar más exigentes que antes.

Uno de los que aprovechó mejor esta "debilidad" circunstancial del oficialismo fue el diputado misionero de Argentina Federal Oscar Herrera Ahuad, quien trabajó en tándem con el salteño de su bloque Bernardo Biella y los legisladores del MID Eduardo Falcone y Oscar Zago para incorporar cambios al dictamen.

Lo que nadie se atrevió a imaginar era que el proyecto iba a incorporar la gran mayoría de los beneficios contemplados en la ley de emergencia 27.792, como la homogeneidad y universalidad del nomenclador, la indexación de aranceles, la garantía de la cobertura médica del plan Incluir Salud y la compatibilidad entre la pensión por discapacidad y el empleo registrado con ingresos de hasta dos salarios mínimos. Con este volantazo brusco, el oficialismo inclinó la cancha a su favor y la oposición dura quedó pedaleando en el aire, y le costó explicar por qué no podía acompañar la otra propuesta, que convertía el régimen de beneficios transitorio (por el lapso que durara la emergencia) en una ley de orden nacional con efectos permanentes.

Incluso la mayoría de los diputados opositores que tomaron la palabra el martes en el plenario de las comisiones de Discapacidad y Presupuesto iniciaron sus discursos valorando el rotundo cambio de postura de La Libertad Avanza.

ARGUMENTOS EN CONTRA El argumento más sólido para oponerse lo dio el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, quien explicó que existe una enorme cantidad de discapacitados y prestadores con acciones judiciales abiertas contra el Estado por incumplimientos, y que el carácter de "emergencia" de la ley le otorga a los jueces mayores imperativos para dictar medidas cautelares a favor de los demandantes. "¿Qué juez le va a hacer lugar a un reclamo si se firma un dictamen para terminar con la emergencia?", planteó el santafesino, quien advirtió que sin la emergencia se le quitaban herramientas de reclamo a los afectados, quienes perderían fuerza jurídica ante los jueces. En efecto, cuando existe una Ley de Emergencia vigente, en los tribunales y amparos judiciales "pesa más" la urgencia del derecho vulnerado que bajo una normativa convencional y permanente. El diputado nacional de Unión por la Patria Juan Marino, principal articulador del bloque en el tema discapacidad y autor del proyecto de prórroga de la emergencia hasta el 31 de diciembre de 2027, agregó que con la norma propuesta por el oficialismo los requisitos socioeconómicos para el otorgamiento de la pensión por discapacidad volverán al Poder Ejecutivo y dejarán de ser determinados por el Congreso.

Estos y otros argumentos no alcanzaron y el oficialismo se alzó con el dictamen de mayoría con 42 firmas (LLA, PRO, UCR, Argentina Federal, MID, Producción y Trabajo, y La Nequinidad) contra 36 rúbricas que juntó el dictamen de minoría (UxP, FIT, Provincias Unidas y Elijo Catamarca).

El día anterior a la firma de los dictámenes, desde Unión por la Patria había confianza en que el resultado iba a ser a favor de la oposición, y nunca sospechó que el oficialismo iba a hacer una vuelta carnero en el aire para terminar sacando de la galera un proyecto con cambios.

El "lilito" Maximiliano Ferraro (CC-ARI) habló de "recule en chancletas", Germán Martínez de "saltos ornamentales" y "contorsionismo", metáforas que ilustraron el giro copernicano del oficialismo, que reaccionó a tiempo.

LA REMONTADA Lo concreto es que Menem pudo recuperarse del paso en falso al que lo había expuesto el Gobierno, y fue artífice de la remontada sobre la hora de un partido que venía "chivo".

A diferencia del año pasado, cuando las derrotas golpeaban en forma de oleadas recurrentes, propiciadas en buena medida por el amateurismo libertario, el presidente de la Cámara de Diputados se pudo fortalecer en este 2026 con la incorporación de dos parlamentarias experimentadas ex PRO como Giudici y Rodríguez Machado, quienes aconsejaron al riojano y llevaron el barco a buen puerto. Con las cartas a su favor, La Libertad Avanza planea llevar el dictamen de Discapacidad al recinto de la Cámara baja en la próxima sesión, con fecha tentativa para el 7 de octubre, en el marco de un temario que también incluiría el proyecto sobre Defensa de la Soberanía Nacional.

Agencia NA

FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS

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