Marina Calabró reveló una anécdota insólita sobre Chiche Gelblung: “Él estaba obsesionado...”

La periodista recordó con humor y cariño la insólita obsesión del conductor con un juguete para niños.

Buenos Aires, 10 septiembre (NA) -- La muerte del legendario conductor Samuel "Chiche" Gelblung generó un sinfín de reacciones del mundo periodístico y de quienes lamentaron su fallecimiento, entre ellas, la periodista Marina Calabró, quien recordó una anécdota divertida e insólita de cuando trabajó con él. En diálogo con Mario Pergolini, para su ciclo Otro día perdido (El Trece), la conductora rememoró haber trabajado con Chiche Gelblung en "Las doce y Chiche", un programa que se transmitía en Canal 9, el cual calificó como "un fracaso" del cual se llevó "un montón de enseñanzas". "Chiche siempre fue como un todoterreno, porque además de haber sido un editor como de Gente y después de hacer sus programas, era un productor", destacó. Para Marina, Gelblung era "un cascarrabias con onda" que esperaba lo mejor de sus productoras y exigía un filoso ojo de periodista: "Nos mandaba a las 8 de la mañana al Congreso de la Nación a hacer guardia para preguntarle a los diputados qué iban a hacer y no llegaban los diputados a las 8 de la mañana... pero yo tenía que estar ahí". En ese sentido, recordó una frase que la marcó de por vida: "Él siempre decía esto y a mí me quedó como una suerte de mantra, ''¿Por qué la gente vería esto?''. Él era un obsesionado por el público y realmente era un tipo que entendía la audiencia a la que él estaba hablando y que además le quería dar a su audiencia lo que la audiencia quería escuchar". LA INSÓLITA ANÉCDOTA DE CHICHE: ESTABA OBSESIONADO CON UN TAMAGOTCHI Uno de los datos inesperados que Marina compartió sobre el mítico conductor fue su extraña obsesión con un juguete para niños que se popularizó en los años 90: "Me pareció una genialidad y muy divertido que en la época que laburé con él, él estaba obsesionado con un tamagotchi", reveló. El juguete era un pequeño aparato electrónico de bolsillo que funcionaba como una mascota virtual a la que uno debía cuidar, alimentar y bañar cada vez que esta se lo pedía. "Y de repente pasaba algo con el tamagotchi que le pedía que le limpie las necesidades o que le dé de comer y él podía estar hablando con el Presidente de la Nación, pero cortaba todo y se ocupaba del tamagotchi", recordó con humor.

El día que el juguete muere, como solía pasar con el tiempo, Marina recuerda el dolor que atravesó Chiche cuando le sucedió: "Suspendió la reunión de producción, fue un escándalo. Estaba devastado el día que se le murió el tamagotchi".

"Era un tipo superracional, estricto, pero tenía fascinación con el tamagotchi y además fue una injusticia porque con la dedicación que le puso a ese tamagotchi...", agregó.

Finalmente, Marina resumió con cariño: "El mejor productor periodístico con el que trabajé". Agencia NA

FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS

Ver más:
Ultimas Noticias
Otras Noticias