IATA difundió hoy el informe correspondiente al mes de agosto.
Buenos Aires, 31 agosto (NA)– Los mercados mundiales de carga aérea consolidaron en el mes de julio una fase de crecimiento sostenido, apoyada en la recuperación del comercio global, el repunte de la actividad manufacturera y el aumento de los pedidos de exportación, aunque bajo la presión de costos crecientes de combustible y un entorno geopolítico complejo.
Según los datos difundidos hoy por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la demanda total de carga, medida en toneladas‑kilómetro de carga (CTK), aumentó un 3,9 % interanual frente a julio de 2025, con un desempeño aún más sólido en las operaciones internacionales, donde el crecimiento llegó al 4,7 %.
También te puede interesar:
La capacidad de bodega, medida en toneladas‑kilómetro de carga disponibles (ACTK), subió un 1,7 % en el mismo período, y un 1,8 % en el segmento internacional, lo que indica que la oferta crece a un ritmo más moderado que la demanda y contribuye a sostener los factores de ocupación y los yields en un mercado que venía de varios años de volatilidad.
“La demanda de carga aérea creció un 3,9 % interanual en julio. Si bien todas las regiones registraron crecimiento, las aerolíneas de Asia‑Pacífico, Europa y Norteamérica representaron más del 90 % del aumento total”, señaló Marie Owens Thomsen, vicepresidenta sénior de Sostenibilidad y economista jefe de IATA.
La ejecutiva destacó que los aviones de carga dedicados ganaron cuota de mercado frente al tráfico de carga en bodega, una tendencia que refleja la demanda de envíos más grandes o especializados y la flexibilidad operativa que ofrecen los cargueros puros para ajustar rutas y frecuencias en función de la demanda.
El entorno operativo muestra señales mixtas. Por un lado, el comercio mundial aumentó un 7,5 % interanual, lo que respalda la expansión de la carga aérea, especialmente en segmentos de alto valor agregado, componentes tecnológicos y productos farmacéuticos.
La actividad manufacturera global se moderó levemente en junio, pero se mantuvo en terreno expansivo: el Índice de Gerentes de Compras (PMI) de Producción Manufacturera Mundial descendió apenas 0,3 puntos, hasta 52,7, mientras que el Índice de Nuevos Pedidos de Exportación subió a 50,0, su nivel más alto en tres meses. En conjunto, estos indicadores siguen siendo favorables a la demanda de carga aérea, al sostener flujos de exportación y cadenas de suministro activas.
En el lado de los costos, el panorama es más desafiante. Los precios del combustible para aviones aumentaron un 12,2 % intermensual en julio y se ubicaron 56,9 % por encima del nivel de un año atrás, presionando los márgenes de las aerolíneas y obligando a ajustes finos en redes y tarifas.
“De cara al futuro, las perspectivas siguen siendo en general positivas, respaldadas por la actividad manufacturera, los pedidos de exportación y el comercio mundial. Sin embargo, será necesario vigilar de cerca el aumento de los precios del combustible, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre arancelaria”, advirtió Owens Thomsen.
El desglose regional confirma que el impulso proviene, sobre todo, de las grandes economías. Las aerolíneas de Asia‑Pacífico registraron un crecimiento interanual del 4,1 % en la demanda de carga aérea en julio, con una capacidad que aumentó 3,0 %, apoyadas en el dinamismo de China, Corea y el sudeste asiático, y en el flujo de componentes electrónicos y bienes de consumo hacia Norteamérica y Europa.
Las aerolíneas norteamericanas mostraron el mejor desempeño regional, con un aumento del 4,8 % en la demanda, mientras la capacidad disminuyó un 1,5 %, lo que sugiere una utilización más eficiente de la flota y una mayor carga por vuelo. Este comportamiento se vincula con el crecimiento del comercio intrarregional y con la consolidación de operaciones de cargueros dedicados en corredores de alto volumen.
En Europa, la demanda de carga aérea creció 4,4 % interanual, con una capacidad que avanzó 1,3 %, impulsada por el tráfico de exportaciones industriales, productos farmacéuticos y bienes de lujo hacia Asia y Norteamérica. Las aerolíneas de Oriente Medio registraron un aumento más moderado, del 1,7 % en la demanda, con una capacidad que subió 4,0 %, en un contexto marcado por la reconfiguración de rutas y por el impacto persistente de los conflictos regionales en algunos corredores.
Las aerolíneas latinoamericanas y caribeñas tuvieron un desempeño sólido, con un aumento del 4,1 % en la demanda y una capacidad que creció 7,0 %, reflejo de la expansión de exportaciones agroindustriales, farmacéuticas y de autopartes, así como del reposicionamiento de hubs en México, Brasil y Panamá. En África, la demanda avanzó 1,1 %, el menor crecimiento entre las regiones, mientras la capacidad aumentó 4,1 %, lo que indica que la oferta está creciendo más rápido que la demanda y presiona los factores de ocupación en algunos mercados emergentes.
En cuanto a las rutas comerciales, el rendimiento fue dispar. La ruta Asia‑Norteamérica registró el mayor crecimiento, seguida por los corredores Europa‑Asia y Europa‑Norteamérica, que se benefician del repunte del comercio de bienes de alto valor y de la normalización de cadenas logísticas tras las disrupciones de años anteriores. Por el contrario, los corredores conectados con el Golfo Pérsico continuaron afectados por el conflicto en Oriente Medio, con desvíos de rutas, ajustes de capacidad y mayor volatilidad en los flujos de carga.
Con este cuadro, la carga aérea entra en el segundo semestre de 2026 con perspectivas positivas pero condicionadas: la demanda crece, el comercio se recupera y los cargueros ganan protagonismo, pero los costos de combustible, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre arancelaria obligan a las aerolíneas a mantener una estrategia prudente y flexible para sostener la rentabilidad en un mercado cada vez más competitivo.
Agencia NA.
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS