“Es un flechazo al corazón de la comedia burguesa”: Andrea Garrote y los detalles de su nueva obra

La dramaturga, directora y actriz estrenará “Amaru” el próximo 6 de septiembre; propone repensar los vínculos en la era de la desconexión digital.

Buenos Aires, 30 agosto (NA) -- La dramaturga, actriz y directora Andrea Garrote explicó que su nuevo trabajo, "Amaru", es un "flechazo al corazón de la comedia burguesa", al tiempo que analizó el valor de los vínculos en la era de la virtualidad, el rol del humor en escena y el difícil panorama que atraviesa el circuito independiente.

Con más de 30 años de trayectoria teatral, la pieza se presentará el próximo 6 de septiembre en el Teatro Picadero y explicó que el relato interrumpe la realidad de una familia de clase media para proponer una nueva percepción del tiempo, los vínculos a través del humor y el pensamiento colectivo en un contexto de profunda preocupación por la situación de la cultura nacional.

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Noticias Argentinas - Está en vísperas de un nuevo estreno y en un rol triple como autora, directora y actriz. ¿Cómo se vive esta previa en el Teatro Picadero? Andrea Garrote - Estamos muy contentos con el material, transitamos la instancia del diseño de luces y sonido que embellece todo. El Picadero es como una casa de amor y trabajo para mí. El nervio de salir a escena siempre está; es un evento estrenar un material nuevo, pero con los años uno conoce cómo reacciona el cuerpo y se vuelve un proceso mucho menos sufrido y muy amoroso.

NA - La sinopsis propone una convivencia peculiar de relatos. ¿Cómo conviven la comedia y la mística de la serpiente sagrada quechua? AG - La obra sale de la comedia naturalista y se pone un poco más fantástica a través de una combinatoria de apariciones que conviven como una metáfora. El nombre de Amaru, que significa serpiente sagrada para los quechuas, comienza a generar efectos en una familia de clase media ilustrada. En el programa de mano puse en chiste que es "un flechazo aborigen al corazón de la comedia burguesa". Es una autocrítica con cariño a la clase media, que ama la cultura y lucha por sostener ciertos valores, pero está mermando. Los personajes tienen sus ridiculeces pero los miramos con amor.

NA - En esa trama aparece un pacto particular con el hijo para dejar las pantallas. ¿De qué manera dialoga la obra con esta desconexión digital? AG - Es una casa muy especial donde se dialoga mucho sobre cómo se habla; se mezclan conceptos y literatura con el humor, que es mi tónica de siempre. Queremos que la gente se emocione, piense y se ría; para mí el humor no puede estar afuera de la fiesta del teatro.

NA - ¿Por qué considera que el teatro aún es el espacio idóneo para dar estos debates frente al lenguaje audiovisual? AG - El teatro es el foro de pensamiento divertido de la comunidad, un rol que en la historia de la humanidad siempre cumplió. En el audiovisual reina la imagen y se la dejamos envuelta en un moño, si quieren. En el teatro nos reímos juntos de la ridiculez humana y de nuestros propios parámetros de normalidad. No me gusta el teatro "llorón" donde solo nos indignamos y lamentamos de forma soberbia. Es mucho más lúdico y fructífero decir: "Miren qué ridículos somos, ¿qué hacemos con esto?" NA - Desde esa perspectiva de pensamiento colectivo, ¿cómo ves la situación actual del teatro independiente y las políticas públicas? AG - El teatro independiente sufre una centralización muy fuerte. Sostener una sala hoy es un acto de fe y un sacrificio inmenso por un rédito muy riesgoso o casi nulo. Las ayudas del Instituto Nacional del Teatro se quedaron muy atrás. Hay que cuidar este ecosistema porque es de donde surgen las vanguardias, los jóvenes y los artistas que luego alimentan a los teatros oficiales o comerciales. Hay una deficiencia enorme en las políticas públicas de cultura y un embate muy fuerte a la idea de una Argentina libre y soberana, que ataca directamente nuestro sello de cultura nacional.

NA - Y el teatro se vuelve a consolidar como un espacio de resistencia AG - Totalmente, porque el teatro no necesita de la gran industria para existir. Como bien dice Mauricio Kartun, el teatro independiente son artesanías regionales. Es un arte que podés hacer igual, un refugio lúdico y resistente para encontrarnos mirándonos a la cara.

Agencia NA

FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS

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