El director de MacroView sostuvo que hace falta una inyección de pesos para reactivar a los sectores más rezagados.
Buenos Aires, 17 agosto (NA) -- El economista y director de la consultora MacroView, Pablo Goldín, sostuvo que el principal problema del programa económico del Gobierno radica en la falta de liquidez. Así lo describió en una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas, en donde también explicó por qué la economía no termina de reactivar y en dónde tiene que poner el foco Javier Milei si quiere ser reelecto.
A continuación, los principales pasajes de la entrevista.
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- Noticias Argentinas: ¿Cómo estás viendo la economía luego de todos los ajustes que se hicieron por parte del Gobierno? - Pablo Goldín: Para que un programa económico resulte exitoso y sea sostenible en Argentina, desde el punto de vista económico, pero también político y social, requiere que cumpla cuatro objetivos. El primer objetivo es que haya estabilidad cambiaria. El segundo es que haya buen financiamiento de la deuda pública. El tercer objetivo es que la inflación sea baja, de dos dígitos anuales bajos o un dígito anual, que en Argentina es muy difícil de conseguir. Y el cuarto es la reactivación, que suba sostenida el nivel de actividad, que suban la exportación, el consumo y la inversión relativamente parejos. Podemos decir que del uno al tres están cumplidos a medias. El peor es el cuarto, el objetivo que más lejano está o que más atrasado está.
- NA: ¿Por qué? - PG: Está claro que hay un 80% de la actividad en Argentina que le está costando mucho. El 20% que está muy bien es el campo, la energía, la minería y, en alguna medida, son los bancos. El resto no: la construcción, la industria, el comercio, los servicios y todo eso le está costando mucho. A mí me parece que la razón fundamental por la cual el objetivo no se está cumpliendo bien es porque está fallando una cosa en este programa económico que tuvieron otros programas económicos exitosos de Argentina, que es lo que se llama que la economía esté remonetizada, que tenga suficiente cantidad de pesos en la calle y en los bancos, en los depósitos y en el crédito, como para que todo fluya, todo se nutra y todo se lubrique de manera más razonable.
- NA: Están faltando pesos - PG: Si vos sumás la cantidad de pesos que tiene toda la gente en el bolsillo y la cantidad de depósitos que hay en los bancos, hay más o menos $180 billones. En años de mayor reactivación, la economía se movía con $220 billones contra los $180 billones de ahora. Estarían faltando entre $40 y $50 billones que hoy no están. Y eso hace que muchos sectores que son muy dependientes de pesos y de crédito en pesos les esté costando más.
- NA: ¿Cuál es la razón de que el Banco Central no inyecte $50 billones? - PG: El Banco Central viene comprando un montón de dólares desde que empezó el año. Ya compró más de US$14.000 millones a $1.500 pesos, es decir que ya emitió $20 billones. Podrían haber $20 billones más en la economía de los que hay. Ya habríamos llegado por lo menos a mitad de camino de lo que falta. ¿Y dónde está esa plata? Por un lado, emite esos pesos cuando compra los dólares, pero por otro lado los retira del mercado a través de operaciones con bonos, a través de esterilizar plata, y entonces al final del camino te quedan $4 billones de los $20 billones que emitió. El principal problema que tiene este programa es que no hay suficiente liquidez para mover la economía. Un programa económico que reactiva muy poquito empieza a tener otro tipo de problemas. Empieza a tener problemas para recaudar y empieza a hacerse más difícil mantener el equilibrio fiscal.
- NA: Una mirada que podría tener el Gobierno es que si se emiten esos $50 billones se traduce en más inflación - PG: Hay un conflicto acá. El Gobierno tiene el dilema de bajar la inflación en la paz de los cementerios o bajarla a un ritmo más lento con la economía más movida. Si vos querés seguir tratando de que la inflación sea 1% por mes y llevarla a 12%, 15% anual, y lo haces con el consumo aplacado, sin crédito y sin movimiento vas a tener una tasa de inflación más baja pero tampoco sostenible, porque no podés tener la economía muerta. Eso no es negocio, no es un programa económico exitoso.
- NA: Respecto a los créditos en dólares, a mediano o largo plazo podría funcionar, pero ahora en el corto, de cara al 2027 y las elecciones ¿es factible? - PG: Yo creo que no llegás a eso. Es un plazo muy corto para que esto madure. A lo mejor sí y me equivoco, y puede ser que haya tantas empresas endeudándose en dólares y generando un círculo muy fuerte y virtuoso. Pero yo no lo veo tan rápido a eso.
Primero tenés que lograr que la gente deje de comprar US$2.000 millones por mes, porque estás agrandando el canuto, no desarmando. Si la gente ahorra en dólares y después el ahorro ese no se vuelca al circuito argentino, es muy difícil reactivar fuerte la economía por muchos años. Todo esto tiene lógica pero no es tan fácil porque la gente no va a largar los dólares.
- NA: ¿Y que se sigan comprando esas cantidades significa que todavía hay desconfianza del programa del Gobierno? ¿O tiene que ver con el factor electoral? - PG: Puede ser una mezcla de varias cosas. Primero, que puede ser que todavía la gente no haya confiado totalmente en este esquema o en este modelo de programa económico. Todavía no hay un régimen cambiario duradero y sostenible. Hay una estabilidad cambiaria, pero hay dudas todavía para adelante. Luego, viene una elección. Siempre que hay elecciones presidenciales, más en una situación de un programa que todavía no está asentado y que no tiene resultados consolidados, la gente muchas veces piensa en eso. Y siempre tenés que pensar el precio. Puede ser que los US$2.000 millones mensuales que se están comprando tengan algún condimento de precio barato. Capaz que si el dólar estuviera a $2.500 o $2.200 compraríamos menos.
- NA: Y si está barato, ¿habría que devaluar? - PG: Hoy el esquema cambiario funciona distinto. Hoy hay un mercado cambiario que funciona relativamente libre. Toda la oferta de dólares entra al mercado y tenés una demanda que hace que se equilibre a un tipo de cambio X. Es cierto que el Gobierno interviene indirectamente y que las empresas no pueden comprar dólares. Entonces no es un mercado totalmente libre. Y a ese mercado libre de oferta y demanda sale un tipo de cambio, no es que el Gobierno lo fija a $1.500. No es devaluar, es oferta y demanda. A lo mejor, naturalmente, se va a ir ajustando al alza.
- NA: Sobre la reactivación económica de la industria y la construcción. ¿Por qué todavía no se logra ver una reactivación total? - PG: Son sectores muy necesitados de pesos, muy necesitados de que haya más remonetización. La construcción necesita crédito, la mayor parte de la industria argentina -que vende al mercado interno- necesita que haya plata en la calle y crédito. Y el comercio ni hablar. Son todos sectores muy intensivos en uso de pesos y es lo que está faltando. Hasta que no se saque ese tapón monetario que tenemos, en donde el Banco Central no termina de poder desarmar, es más difícil que todos esos sectores se muevan sostenidamente para arriba.
- NA: De cara a las elecciones, qué desafíos tiene el Gobierno para llegar “tranquilo” - PG: Hay dos que son muy importantes para el año que viene. Uno es tratar de no dormirse en términos de tema externo, tanto de la deuda como del tipo de cambio. El Banco Central tiene que apurarse a conseguir los dólares que necesita para pagar lo que tiene que pagar el año que viene. Y, obviamente, lo de la reactivación. En algún momento, cuanto más te acerques al año que viene, ya va a ser muy difícil. Cada vez va a ser más difícil lograr que la economía se mueva más de la mano de la remonetización, porque cuanto más cercano estés a la elección, si llega a haber un poco más de presión con el dólar, el Banco Central se va a poner mucho más cauteloso todavía.
- NA: ¿Necesita una reelección? - PG: El Gobierno tiene al Presidente que va por la reelección. Hoy, como están planteadas las cosas, si es una elección de a dos, es difícil para la economía porque va a haber incertidumbre. Si es una elección distinta, en la que aparecen otros candidatos que proponen dentro del mundo de la sensatez, ahí se irá viendo cómo funciona todo. Pero el Gobierno va camino a una elección con resultados a medias: ni bien ni mal. Hoy el Gobierno es competitivo aun sin tener una economía espectacular, pero esas cosas pueden ir cambiando, ya sea porque aparezca alguien del otro lado o porque la economía se ponga mejor o peor. Eso habrá que ir viéndolo con el paso de los meses.
Agencia NA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS