El uso del transporte público automotor cae casi 20% en un año y los domingos es el día que más se recortaron los viajes.
Buenos Aires, 16 agosto (NA) -- Los colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) transportan cada vez menos pasajeros ya que en un año se emitieron 28 millones de boletos menos, mientras las tarifas aumentaron más del doble de la inflación general.
La caída en los pasajes registrados en el transporte público automotor del AMBA alcanzó el 19,1% interanual en julio, ya que hubo 128,1 millones de transacciones frente a las 146,1 millones contabilizadas en el mismo mes del 2025, según expuso la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA).
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El desplome evidenciado refleja el impacto que las subas tarifarias tienen sobre el comportamiento de los usuarios tanto en los días hábiles como en los fines de semana y feriados. Las líneas más afectadas son las bonaerenses.
En este sentido, el reporte detalla una asimetría entre las distintas jurisdicciones que componen el AMBA. Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) la retracción de pasajeros durante los días hábiles fue de un 7,2%, en las líneas que operan exclusivamente en la provincia de Buenos Aires (PBA) la caída se triplicó, alcanzando un 22,6%.
Detrás de esta brecha se esconde la dispersión de los aumentos aplicados al boleto con tarjeta SUBE registrada, dependiendo del esquema aplicado por cada administración y la periodicidad con la que se implementan.
En territorio porteño y bonaerense las subas son mensuales a partir de un cálculo que combina la inflación más un 2% adicional, mientras que las tarifas de las líneas dependientes de Nación, que unen ambas jurisdicciones, se actualizan más espaciadamente.
De esta manera, en CABA, la tarifa de los colectivos pasó de $488,70 a $820,99, representando un incremento interanual del 67,99%. En PBA, el pasaje trepó un 117,31%, saltando de $489,61 a $1.063,98 por viaje. En tanto que el boleto en los colectivos nacionales aumentó un 64,69% interanual, pasando de $451,01 a $742,81.
Con una inflación anualizada en torno al 33%, el boleto en la provincia aumentó casi cuatro veces por encima del índice inflacionario. En la práctica, esto implicó una pérdida de accesibilidad económica muy marcada para el pasajero de la periferia bonaerense.
La crisis de movilidad urbana no solo se siente de lunes a viernes. El informe de AAETA revela que el ajuste en los viajes también se hace recortando el tiempo de ocio, las visitas familiares y el esparcimiento.
Mientras que en los días hábiles la caída promedio de usuarios fue del 17,3%, la mayor retracción de julio se concentró los domingos, con un desplome del 35,8%, ya que el promedio diario de pasajeros cayó de 3,18 millones a apenas 2,04 millones. Los sábados no se quedaron atrás, exhibiendo una reducción del 21,3% en los viajes. Incluso los feriados, como el del 9 de julio, registraron una caída del 14,6%.
Este escenario refleja que ante la falta de recursos para afrontar los nuevos costos de viaje, miles de familias del AMBA se ven obligadas a limitar su movilidad exclusivamente para lo indispensable, como ir y volver del trabajo.
El encarecimiento del viaje diario tiene su correlato directo en las finanzas de las familias. El gasto promedio mensual de un hogar del AMBA destinado exclusivamente al transporte público saltó de $69.783 a $121.031 en un año, lo que representa un incremento del 73%, según estimaciones del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP).
En paralelo, los kilómetros recorridos por las unidades disminuyeron un 8,9%, pasando de 28,6 millones a 26,1 millones de kilómetros. Al caer la oferta de recorridos a menos de la mitad de la velocidad en que cayeron los pasajeros, los colectivos circulan con menor ocupación promedio.
Agencia NA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS