Mientras crece en las encuestas, la dirigente es señalada por dejar de lado la agenda histórica de la izquierda para ir en busca de los votantes del centro.
Por Rolando Klempert Buenos Aires, 13 agosto (NA) -- El Partido Obrero (PO), una de las cuatro agrupaciones políticas que conforman el Frente de Izquierda de los Trabajadores-Unidad (FIT-U), acusa a Myriam Bregman de buscar la ruptura del espacio para posicionarse de manera personal de cara a las elecciones de 2027.
Este miércoles por la mañana, venció el plazo para la presentación de listas para la elección de convencionales constituyentes en la ciudad de San Carlos de Bariloche, y la decisión del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), que lidera Bregman, prendió la mecha sobre un polvorín de tensiones acumuladas a nivel nacional. El PTS cerró filas con el Movimiento de los Trabajadores Socialistas (MST) y dejó afuera al Partido Obrero y a la Izquierda Socialista.
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Apenas conocida la noticia, el Partido Obrero publicó un encendido artículo en su principal herramienta comunicacional que es el diario Prensa Obrera. El texto está firmado por los dirigentes Pablo Giachello y Juan García, y en él que hacen un racconto de todos los desaires de Bregman en los últimos tiempos.
Lo de Bariloche, sostienen, es revelador e incluso “inexplicable”. Según el artículo, el espacio de Bregman le exigía al PO “repudiar” la lucha de los trabajadores de FATE, y en particular al Sutna, que es el gremio que lidera el reclamo tras el cierre de la fábrica de neumáticos.
“Es realmente incomprensible que un partido de izquierda le pida a otro que repudie una lucha obrera. Por eso es que creemos que se trata de una excusa para ir rompiendo el frente de a poco. No había discusión sobre los lugares en las listas, ni sobre recursos. Es un grave error de Bregman. Si ella está hoy en el lugar en el que está, es en buena parte gracias al FIT”, le cuenta enojado un dirigente del PO a la Agencia Noticias Argentinas.
Uno de los antecedentes más graves que señalan tuvo lugar el 1° de mayo, día clave para los movimientos obreros. Ese día, subrayan, Bregman eligió hacer un acto en el estadio de Ferro, mientras que el resto de los partidos y movimientos sociales fueron a la Plaza de Mayo. Entienden que la líder del PTS está intentando correrse de los extremos hacia el centro para tratar de robarle votos al peronismo. De hecho, creen que eso explica que la abogada defensora de los derechos humanos esté “coqueteando con el peronismo”, al no rechazar categóricamente los rumores que hablan de una alianza electoral en caso de una segunda vuelta frente a Milei.
El mencionado artículo de Giachello y García recuerda que una dirigente clave del PTS, Laura Liff, “planteó abiertamente, en el Foro de Debate del Frente de Izquierda, que ‘el FIT-U no alcanza, es una respuesta rutinaria y sin ambición’” y que, por lo tanto, si la idea es construir “un partido de la nueva clase trabajadora”, entonces no deben formar parte de los comités convocados por el PTS. En resumen, el espacio de Bregman se autopercibe como el único del frente con potencial de representar a los nuevos trabajadores votantes.
También lamentan que Bregman haya decidido convocar a una “marcha de la bronca” sin ningún tipo de debate dentro del FIT-U.
El artículo concluye así: “Como se ve, la ruptura en Bariloche no es un ‘rayo en cielo sereno’. Habrá que ver, de todas formas, hasta dónde quiere llevar el PTS esta orientación. De nuestra parte, adelantamos nuestro rechazo a la ruptura del FIT-U, ya que lo defendemos como un campo político necesario para seguir luchando por la independencia política de los trabajadores”.
¿Qué hay detrás de estas decisiones de Myriam Bregman en la interna de la izquierda? Según el dirigente del PO (quien participa de estos debates nacionales), la clave está en las encuestas.
¿PISO O TECHO? Una encuesta de CB Global Data, la firma del analista Cristian Buttié, reveló que Myriam Bregman tiene hoy una intención de voto del 7,6%, ubicándose en cuarto lugar de las preferencias, pero con Cristina Fernández de Kirchner (inhabilitada por la Justicia para ocupar cargos públicos y presentarse a elecciones) en segundo lugar, con un 15,2%. El primer lugar lo ocupa Milei con un 32,4%, y tercero está Axel Kicillof con un 14,7%.
La gran pregunta es “cómo se va a repartir ese más de 15% que quiere votar a CFK y no podrá hacerlo”. ¿Serán votos directos para Kicillof en primera vuelta? ¿O Bregman tiene una chance de seguir creciendo? Vale señalar que, de concretarse en las urnas este 7,6% de intención actual, sería una elección histórica para la izquierda en el país.
Otra encuesta, de OPSA-UBA midió la imagen de numerosos potenciales candidatos, y Bregman quedó al tope de la tabla con la mayor imagen positiva: un 44%. Sin embargo, su imagen negativa también es del 43%, por lo cual, el margen para crecer parece muy escaso.
Pese a ello, es a esta altura una de las candidatas con mayor nivel de conocimiento en la sociedad, ya que solo hay un 13% que no tiene una opinión de ella, probablemente porque no la conozca.
Si se mira ese ránking, hay casos de desconocimiento absoluto, como los de Dante Gebel (no lo conoce un 55%) o de Sergio Uñac, uno de los posibles elegidos por Cristina Kirchner (un 61% no sabe de él). En un contexto de absoluto descrédito de la política, ¿es malo o es bueno no ser conocido? Eso están evaluando muchos consultores por estos días.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Buttié opinó: “De acá al año que viene, habrá que ver cuánto aguanta Bregman no ser parte de la discusión. Envuelta en la discusión de ‘Milei sí’ o ‘Milei no’, la gente le va a querer dar utilidad a su voto. Si en la disución está Kicillof o algún otro candidato peronista, le van a comer parte muchos votos a Bregman. Por lo tanto, yo creo que este 7,6% es su techo y no su piso”.
POTENCIAL RUPTURA Para el Partido Obrero (que dice que la Izquierda Socialista piensa igual en este sentido), Bregman está intentando hacer valer su nuevo poder mediático (y, por ende, político) por sobre los demás partidos que componen el FIT-U e imponiendo una agenda que se aleja de los extremos con dirección al centro del espectro ideológico para ampliar la masa de votantes, buscando posibles electores entre los sectores de la clase media que ven golpeados sus ingresos, su consumo e incluso su fuente de trabajo.
“Los partidos de izquierda no estamos dispuestos a no dar batalla, a regalar nuestras luchas históricas. Si insiste en esta actitud, la ruptura va a ser inevitable. Nosotros no somos un partido como los otros. No buscamos posicionarnos en un sistema político para continuar con las prácticas del capitalismo. Queremos cambiar el orden de las cosas y poner a los trabajadores en el centro. Reconocemos que Myriam es hoy la líder del FIT, y celebramos que las encuestas le den bien, pero ella no hubiera llegado a nada de eso sin la unidad de todos los partidos de la izquierda consolidando los votos y garantizando presencia en el territorio, tanto en las calles como en las fábricas”, concluyó el dirigente.
Agencia NA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS