El entrenador calificó al partido de amañado.
Buenos Aires, 7 julio (NA) – El entrenador de la selección de Egipto, Hossam Hassan, se quejó del arbitraje del francés François Letexier en el duelo por los octavos de final ante la Selección argentina: “fue un partido amañado y todo el mundo lo vio”.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el director técnico afirmó que es una “cuestión de marketing y dinero” y sentenció que “ellos”, en representación a la FIFA, “quieren que Messi sea campeón del mundo”.
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A pesar de sus reclamos, que fueron continuados por el delantero Mostafa Ziko, el seleccionado egipcio desperdició una ventaja de 2-0 en los últimos 15 minutos y no pudo conseguir su mejor participación histórica en una Copa del Mundo, apenas alcanzando lo conseguido en Italia 1934, un Mundial que comenzó en la instancia de octavos de final.
Luego de no poder mantener una diferencia de dos goles de ventaja, el entrenador egipcio no tuvo autocrítica y culpó a los dirigentes del fútbol mundial de su derrota.
Afirmando que iba a decir lo que pensaba sin importarle las consecuencias, Hossam Hassan fue duro: “este fue un partido amañado y todo el mundo lo vio”.
Visiblemente enojado, el entrenador aseguró que desde los cargos dirigenciales quieren “que Messi sea campeón del mundo”, algo que ya consiguió en Qatar 2022, y tildó al Mundial de definirse por “marketing y dinero”, afirmando que “muchas cosas se deciden fuera del campo, según los intereses”.
Tras catalogar de “injusta” a su eliminación y comentar que “Egipto merecía la clasificación” porque fue “superior” a Argentina, el DT de 59 años remarcó que “la persona que planea estos partidos nunca ha jugado al fútbol en su vida”, en reclamo por el horario del encuentro disputado, para luego sentenciar que su método de “resistencia” será nunca más ver un partido mundialista.
Por último, el entrenador ironizó: “si tanto quieren que Argentina gane, ¿Por qué llaman a todos a venir y participar?”.
Quien tampoco aceptó la derrota e intentó encontrar culpables por fuera de su propia delegación, o la calidad del elenco argentino, fue el delantero Mostafa Ziko, autor del segundo gol, que felicitó a Argentina “por la Copa del Mundo”, para luego agregar que el torneo está “arreglado” y “el árbitro fue injusto”.
Los reclamos se dan en torno a tres jugadas. En el tanto egipcio que fue invalidado, cuando el partido iba 1-0, el mismo se dio mediante un contraataque, aunque fue invalidado por una falta previa bien cobrada sobre el defensor Lisandro Martínez, al costado derecho del área grande.
Además, cuando el encuentro ya iba igualado, todo el banco de suplentes del elenco africano reclamó por un inexistente penal del mediocampista Alexis Mac Allister sobre el volante Hamdy Fathy, que se arrojó al suelo al sentir un leve contacto.
Por último, en el inicio del tercer gol argentino, el delantero Julián Álvarez retrocedió por el costado izquierdo y le robó la pelota de gran forma al delantero Mohamed Salah dentro del área propia, para luego darle lugar al contraataque que terminó en el gol del mediocampista Enzo Fernández.
A pesar de la limpieza del quite, el exdelantero del Liverpool optó por tirarse dentro del área para intentar engañar a Letexier pero no lo consiguió, a pesar del reclamo de sus compañeros.
Agencia NA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS