El entrenador argentino celebró con los hinchas después del triunfo ante Bosnia y Herzegovina, que metió al seleccionado anfitrión en octavos de final del Mundial 2026.
Buenos Aires, 2 julio (NA) -- El entrenador argentino Mauricio Pochettino vivió una jornada de desahogo y euforia en el Mundial 2026, después de que Estados Unidos venciera 2-0 a Bosnia y Herzegovina y se clasificara a los octavos de final, donde enfrentará a Bélgica.
El seleccionado anfitrión consiguió una victoria sólida en el San Francisco Bay Area Stadium, en Santa Clara, y dio otro paso importante en su sueño de dejar de ser solo uno de los organizadores de la Copa del Mundo para empezar a probarse el traje de candidato.
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Apenas sonó el pitazo final del árbitro brasileño Raphael Claus, Pochettino comenzó a saltar de alegría, cruzó corriendo el campo de juego, sorteó los carteles de publicidad y se acercó a los hinchas estadounidenses ubicados en la platea.
El técnico santafesino intercambió apretones de mano y gestos de satisfacción con los fanáticos, en una escena que reflejó el fuerte vínculo que empezó a construir con el público local durante el torneo.
Estados Unidos ganó con goles de Folarin Balogun y Malik Tillman, aunque debió jugar parte del segundo tiempo con un futbolista menos por la expulsión del propio Balogun.
Pese a esa dificultad, el equipo de Pochettino sostuvo la ventaja, mostró carácter y terminó sellando la clasificación con un gran tiro libre de Tillman.
Tras el encuentro, el entrenador argentino valoró el rendimiento de sus dirigidos y destacó la fortaleza colectiva del equipo.
“Competimos contra un rival muy bueno y muy difícil”, expresó Pochettino ante la transmisión oficial del partido.
Luego agregó que estaba “orgulloso” de sus futbolistas y remarcó: “Esto fue lo que buscamos desde el principio, competir”.
El ex entrenador de Tottenham, PSG y Chelsea también elogió a Tillman, autor del segundo gol estadounidense cuando el equipo ya jugaba con diez hombres.
“Fue increíble, es un gran jugador, con un gran talento. Está haciendo un gran Mundial, como todo el equipo”, señaló.
Pochettino consideró que la expulsión de Balogun puso a prueba el temple del plantel y obligó a Estados Unidos a demostrar madurez en un momento límite.
“Había que ser un equipo, pelear y que pase lo que pase”, sostuvo el técnico argentino.
El triunfo tuvo un valor histórico para Estados Unidos, que volvió a ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo y mantiene viva la ilusión ante su gente.
El equipo norteamericano había ganado su grupo, pero necesitaba ratificar su crecimiento en el mano a mano, instancia en la que el margen de error desaparece.
La victoria ante Bosnia reforzó la figura de Pochettino, quien llegó al seleccionado estadounidense con la misión de elevar la competitividad del equipo en el Mundial que el país organiza junto a México y Canadá.
El impacto de su trabajo ya generó movimientos internos: la Federación de Estados Unidos le ofreció renovar su contrato hasta el Mundial 2030, aunque la decisión definitiva quedará para después de la competencia.
Por lo pronto, Pochettino mantiene el foco en el presente y en el próximo desafío: Bélgica, que viene de eliminar a Senegal en una remontada dramática.
Estados Unidos sabe que tendrá enfrente a un rival de mayor jerarquía, pero también llega fortalecido por el envión anímico de una clasificación que encendió al público local.
En ese contexto, Pochettino cerró la noche con una frase que ya funciona como lema dentro del plantel.
“¿Por qué no nosotros?”, lanzó el argentino, en un mensaje directo a sus jugadores y a los hinchas.
Estados Unidos ya está en octavos, Pochettino se ilusiona y el sueño del anfitrión empieza a tomar forma.
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS