La representación boliviana estuvo liderada en Washington por el vicecanciller Carlos Paz Ide.
Buenos Aires, 20 mayo (NA) – Bolivia denunció este miércoles ante el Consejo Permanente de la OEA la existencia de un escenario de desestabilización contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz, pidió respaldo hemisférico para preservar el orden democrático y solicitó el seguimiento político del organismo regional.
La representación boliviana estuvo liderada en Washington por el vicecanciller Carlos Paz Ide. Previamente, el canciller Fernando Aramayo intervino de manera virtual para exponer la posición oficial sobre el conflicto que, según el Gobierno, ya supera los 20 días y mantiene cercada a La Paz con severas consecuencias económicas y sociales, reportó el diario El Deber y supo la Agencia Noticias Argentinas.
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“Bolivia desea solicitar el acompañamiento político” del secretario general de la OEA, Albert Ramdin, a fin de “contribuir al fortalecimiento del diálogo democrático, la preservación de la institucionalidad y la paz social en nuestro país”, señaló Aramayo ante el organismo hemisférico.
El canciller boliviano también pidió al sistema interamericano “condenar toda forma de violencia política, coerción organizada y acciones destinadas a alterar el normal funcionamiento institucional del Estado” y consideró que la población boliviana es “la principal afectada por las consecuencias del conflicto”.
En su intervención, Paz Ide describió un escenario de “conflictividad social compleja” en medio de una transición económica e institucional marcada -según dijo- por desequilibrios heredados: caída de ingresos hidrocarburíferos, debilitamiento de reservas internacionales, presión inflacionaria y tensiones fiscales.
El vicecanciller insistió en que Bolivia reconoce plenamente el derecho a la protesta pacífica, pero remarcó que ningún derecho es absoluto cuando su ejercicio vulnera derechos fundamentales de terceros.
“Durante las últimas semanas, diversos bloqueos instalados en rutas estratégicas de la red vial nacional, que han superado los 60 puntos de interrupción, han generado severas afectaciones al abastecimiento de combustibles, alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal”, afirmó.
Añadió que el conflicto comprometió el funcionamiento de hospitales, dificultado el acceso a servicios de salud y restringido gravemente la libre circulación de personas y mercancías.
Paz Ide dijo que “Bolivia observa con preocupación que determinados sectores buscan instrumentalizar la conflictividad social con fines de erosión institucional y desestabilización política”.
El vicecanciller alertó además sobre la convergencia entre mecanismos de presión extrema y “actores vinculados a economías ilícitas”, una línea argumental que coincide con declaraciones previas del Gobierno boliviano y con el reciente pronunciamiento del subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quien advirtió sobre la presencia de crimen organizado y narcotráfico en la actual crisis.
La administración de Rodrigo Paz sostuvo en los últimos días que detrás de las movilizaciones existen sectores radicalizados con intenciones de alterar el orden constitucional.
#AgenciaNA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS