Peter Thiel está de moda, pero no es pasajera. Es el verdadero Gran Hermano que llegó a la Argentina. Uno de los reales dueños del mundo que auspicia al gobierno libertario que lo recibe cerrando la histórica Sala de Periodistas acreditados en Casa de Gobierno.
Buenos Aires, 23 abril (NA) – En la praxis humana las coincidencias no suelen existir. Al menos no en los hechos importantes porque el ser humano planifica y cuando tiene poder, ordena. El mismo día que el Presidente, Javier Milei recibe al vanguardista más importante que tiene Sillicon Valley, Peter Thiel, que lidera la cuarta revolución industrial, la más potente, que atraviesa la Humanidad, la Casa Militar ordena no dejar pasar a ningún periodista acreditado en Casa Rosada para informar que sucede en el centro del poder en una reunión de suma importancia con uno de los sumos sacerdotes de la revolución tecnológica mundial.
Que quede claro, el centro de atención no es Javier Milei, el importante no es el presidente argentino. En esta noticia el importante es el invitado, es Peter Thiel. Un megamillonario, autor de manifiestos políticos que está ordenando y moldeando el siglo XXI. Un proveedor de la CIA y el FBI que tiene una frase que retrata sus ideas: "La libertad es incompatible con la democracia".
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Todo indica que el presidente libertario decidió alejarse definitivamente del liberalismo clásico por el que accedió a la Presidencia para terminar de completar un giro autoritario colocando a la libertad individual como el valor esencial del ordenamiento social y poniendo en duda a la democracia, sistema por el que fue electo a través del voto popular. Solo así puede explicarse su odio visceral a una institución fundamental de la democracia y el pueblo como es la prensa. En definitiva, la prensa es, a su vez, salvaguarda de un derecho más fundamental que todo liberal que se precie debe defender a como dé lugar: la libertad de expresión.
Retornemos al personaje del día: Peter Thiel Para muchos el verdadero primus inter pares de la elite tecnológica de Sillicon Valley para otros, incluido los ideólogos de Putin en Rusia o los gobernantes autócratas de China y la centroizquierda europea, un techno fascista.
Lo insólito es que está todo a la vista. Nada se esconde. Al punto tal que Alex Karp el CEO de Palantir una empresa de datos fundada por Thiel que es como una Matrix, redactaron un manifiesto político donde anunciaron temas que son de actualidad.
Desde guerras donde combaten drones, robots y domina la Inteligencia Artificial hasta el profundo desprecio por la democracia, ese invento de autogobierno creado por unos valientes atenienses y que, desde el minuto uno de su creación tuvo al pensador más importante de su generación, Platón como su gran contrincante.
La República platónica no pasó de ser un ideal a pesar de los esfuerzos fracasados de su autor en algunas polis de su tiempo, pero la República tecnológica de Peter Thiel va tornándose real, material. Se ve, incide sobre nosotros, se siente, se palpa, es una realidad y Milei parece avalar las teorías del verdadero Gran Hermano.
PALANTIR: LA "MATRIX" TECNOLÓGICA QUE REDEFINE EL CONTROL GLOBAL Y LAS GUERRAS MODERNAS Lo que durante años pareció ser una ambiciosa empresa tecnológica enfocada en contratos de defensa, Palantir Technologies, ha revelado su verdadera naturaleza: un sistema de control global que representa la "nueva filosofía de Occidente" para mantener su hegemonía mediante la vigilancia total y la inteligencia artificial, según análisis de expertos en geopolítica y tecnología.
La compañía fundada por Alex Karp se ha convertido en el centro de atención tras la publicación de su "manifiesto" de 22 puntos, basado en el libro del CEO "La República Tecnológica", donde se declara abiertamente que "los valores humanistas del pasado ya no son necesarios" y se propone el uso de la violencia, el poder y la dominación tecnológica sin restricciones.
LA GUERRA YA NO ES LO QUE ERA Los recientes conflictos armados a nivel global han evidenciado una transformación radical en la forma de hacer la guerra. Expertos militares coinciden en que ya no se trata simplemente de nuevas guerras, sino de "nuevas formas de vida" donde la tecnología ha desplazado casi por completo las ventajas tácticas tradicionales.
Los drones autónomos, sistemas de rastreo satelital, canales de comunicación encriptados y armas guiadas de alta precisión han relegado a un segundo plano elementos que durante siglos fueron determinantes: tanques, barcos, infantería e incluso los soldados individuales pierden importancia ante el avance implacable de la automatización.
"Hoy en día, los robots, la inteligencia artificial y la transmisión instantánea de datos llevan la batuta", señalan analistas del sector defensa. "El pirateo de información y la activación subsecuente de procesos políticos e informativos se han convertido en las verdaderas armas del siglo XXI".
EL MURO INVISIBLE DEL PODER TECNOLÓGICO Las declaraciones de políticos en todo el mundo, combinadas con estas tecnologías de vigilancia y control de datos, crean lo que expertos describen como "un muro extremadamente difícil de atravesar". Esta convergencia entre política y tecnología representa formas de civilización y guerra completamente desconocidas para los actores tradicionales del poder.
Diversos conflictos internacionales actuales, según estos análisis, "se habrían resuelto hace tiempo y de forma contundente si no fuera por estos nuevos parámetros" tecnológicos que Palantir y empresas similares han introducido en el tablero geopolítico global.
MÁS QUE UN STARTUP: EL PLAN B DE LAS ÉLITES DE LA NUEVA TECNOLOGÍA Lo que inicialmente se percibió como un startup tecnológico ambicioso buscando contratos gubernamentales en el sector defensa "resultó ser algo mucho más grande", según revelan investigaciones recientes sobre la compañía.
Palantir podría representar: * La nueva filosofía occidental para el siglo XXI * El mecanismo para conservar la hegemonía global * La herramienta para perpetuar el sistema unipolar * El "plan B" de las élites globales ante el ascenso de potencias alternativas El objetivo declarado, según el análisis de su manifiesto, es claro: derrotar a quienes defienden valores tradicionales, como la democracia liberal y visiones alternativas de la realidad mediante la superioridad tecnológica absoluta.
EL FIN DEL HUMANISMO LIBERAL AL QUE MILEI PARECE HABER RENUNCIADO El elemento más controvertido del "minimanifiesto" de Karp es su declaración explícita sobre el humanismo liberal. El documento propone descartarlo "en aras de promocionar implacablemente los intereses mediante la violencia, el poder y la dominación".
Esta afirmación ha generado alarma entre defensores de derechos humanos y organizaciones civiles, que ven en Palantir una amenaza existencial para los valores democráticos occidentales tradicionales. AgenciaNA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS