Como después de la Guerra Fría, ser bilingüe es condición de acceso a mejores oportunidades: se puede ganar más de un 30% de salario trabajando para afuera.
Buenos Aires, 22 abril (NA) – La economía del conocimiento tuvo un inusitado crecimiento en Argentina, hasta convertirse en 2025 en el tercer complejo exportador, con más de USD 9.600 millones y 285 mil personas en puestos formales, cuyo común denominador es cobrar en dólares y manejar inglés.
En un contexto de trabajo cada vez más global y digital, el idioma dejó de ser un diferencial para convertirse en una condición de acceso a mejores oportunidades: dominar inglés llega a tener un 30% más de salario, según el sector y el tipo de rol, conforme a datos recogidos por la Agencia Noticias Argentinas.
También te puede interesar:
El 80% de la fuerza laboral de la economía del conocimiento posee estudios universitarios y está compuesta por desarrolladores de software, biotecnología, servicios geológicos y de prospección, servicios profesionales, ingeniería, diseño, y servicios audiovisuales.
Tecnología, servicios profesionales y economía del conocimiento representan cerca del 9,5% al 22% del PBI, dependiendo de la medición, y se basan en el software, biotecnología y servicios profesionales.
Están impulsados por una ley de promoción que incentiva el capital humano y ofrece beneficios fiscales. UNO DE LOS NIVELES MÁS ALTOS DE LATAM Argentina se destaca por tener uno de los niveles de inglés más altos de Latinoamérica, situándose generalmente en el puesto 1 o 2 de la región y en el 28 a nivel mundial. Aunque el inglés no es oficial, un estudio sugiere que aproximadamente el 20% de la población posee un nivel de inglés fluido La expansión del trabajo remoto, la globalización de equipos y el crecimiento de industrias basadas en el conocimiento hicieron que el idioma funcione como una puerta de entrada a mercados más competitivos. Los perfiles demandados tienen que ser capaces de interactuar en entornos globales, participar en equipos distribuidos y acceder a información en tiempo real, escenario en el cual dominar idioma se vuelve una condición de acceso más que un valor agregado.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL A su vez, el avance de la inteligencia artificial está acelerando esta tendencia. El trabajo se vuelve cada vez más colaborativo entre humanos y tecnología, y requiere habilidades que combinan conocimiento técnico, capacidad de análisis y comunicación.
En muchos casos, esa interacción ocurre en inglés, tanto en herramientas como en contenidos y plataformas.
Saber inglés se integra a un conjunto más amplio de competencias que hoy son centrales: pensamiento crítico, adaptabilidad, aprendizaje continuo y capacidad de resolver problemas en entornos cambiantes.
CAPACITACIÓN, CERTIFICACIONES Y CONTENIDOS Funciona como un habilitador clave. Permite acceder a capacitación, certificaciones y contenidos que muchas veces no están disponibles en otros idiomas, además de facilitar la participación en redes profesionales y proyectos internacionales.
“Las herramientas de inteligencia artificial ya son una realidad, y la clave es aprender a utilizarlas de manera efectiva y responsable”, destaca Patricia Almendro, gerente de Consultoría Académica de Pearson.
En un mapa laboral donde las fronteras son cada vez más difusas, el idioma deja de ser una habilidad complementaria para convertirse en una herramienta concreta de desarrollo.
No garantiza el éxito, pero sí amplía el acceso. Y en un contexto donde las oportunidades no siempre son locales, esa diferencia puede ser decisiva.
#AgenciaNA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS