El proyecto transversal de la oposición para ampliar licencias: 30 días por paternidad y otros puntos clave

La iniciativa también crea una licencia adicional compartida de 20 días para que la pareja se reparta a lo largo del primer año de vida del recién nacido. Se crean las licencias para monotributistas y autónomos.

Buenos Aires, 12 abril (NA) – Un heterogéneo grupo de diputados nacionales de distintos bloques de la oposición presentó un proyecto de ley que busca actualizar y ampliar el régimen de licencias por parentalidad y paternidad desde un paradigma de corresponsabilidad familiar en la organización de las tareas de cuidado ante nacimientos y adopciones, con el objetivo de dar respuesta a las transformaciones sociales y culturales de las últimas décadas en el mundo del trabajo.

El cambio más importante que propone es ampliar las licencias para progenitores no gestantes a 30 días corridos desde el nacimiento, todo un salto respecto de los apenas dos días que otorga la desactualizada ley de Contratos de Trabajo de 1974. Para amortiguar los efectos de la transición hacia el nuevo régimen, la iniciativa establece que durante los primeros dos años contados desde la entrada en vigencia de la ley la licencia por paternidad sea de 20 días y no de 30.

“La previsión de una cláusula transitoria de implementación refleja un criterio de gradualidad responsable, que permite acompasar la ampliación de derechos con la sostenibilidad del sistema”, se subraya en el proyecto al que accedió la Agencia Noticias Argentinas..

Por otra parte, la norma propuesta crea una licencia adicional compartida de 20 días a repartirse entre los dos miembros de las parejas de progenitores para que puedan utilizar de manera continua o discontinua durante los primeros 12 meses de vida del recién nacido.

“La ampliación de la licencia para el progenitor no gestante y la creación de una licencia parental compartida constituyen instrumentos concretos para promover una participación más equitativa en las tareas de cuidado desde el inicio de la vida”, indica el proyecto, que exige un mínimo de tres meses de antigüedad para trabajadores en relación de dependencia a los fines de acceder al régimen de licencias.

En tanto, se establece que las personas adoptantes también tengan 30 días corridos de licencia laboral, que empiezan a contar desde la notificación fehaciente de la resolución judicial que otorga la guarda de adopción.

Por otro lado, para supuestos especiales (como nacimientos múltiples, nacimientos prematuros y/o internación neonatal, o discapacidad o enfermedad crónica del recién nacido) se agrega una licencia adicional de cinco días.

Otro cambio sustancial es que se crean asignaciones parentales (gestantes, no gestantes y adopción) por la misma cantidad de días para monotributistas y autónomos, un universo cada vez más grande dentro el mundo del trabajo que históricamente estuvo excluido de este tipo de prestaciones. “Esta inclusión constituye un avance significativo en términos de equidad, considerando la creciente heterogeneidad del mercado de trabajo y la necesidad de garantizar pisos mínimos de protección social con independencia de la modalidad de inserción laboral”, destaca el proyecto, que garantiza el salario mínimo vital y móvil neto durante todo el tiempo en que dure la licencia del trabajador independiente.

El requisito para acceder a este beneficio es no mantener deudas con los organismos de recaudación y una antigüedad no menor a 18 meses en el régimen previo a la solicitud de la licencia.

El espíritu de la reforma, basado en la corresponsabilidad familiar en la organización de las tareas de cuidado durante el embarazo, el parto y la primera infancia, parte de dejar atrás el viejo paradigma basado únicamente en “la protección de la maternidad”, que responde a “una concepción histórica que ya no refleja la realidad de las dinámicas familiares contemporáneas”. En las últimas décadas, y pese a las condiciones de asimetría, desigualdad en el trato y brechas salariales injustas, la mujer se incorporó al mundo del trabajo a la par del hombre, ya sea por motivos culturales vinculados a la necesidad de independencia económica y de realización profesional, o por necesidad económica asociada a que un solo sueldo ya no alcanza para afrontar los gastos de un hogar.

De esta manera, fue quedando anacrónica la imagen del hombre como “padre de familia” proveedor económico y la mujer en su rol complementario como responsable de las tareas de cuidado, imponiéndose la necesidad de equilibrar las cargas de responsabilidad en el hogar. “Este modelo, centrado casi exclusivamente en la mujer como principal responsable del cuidado, no sólo resulta insuficiente, sino además contribuye a reproducir las desigualdades estructurales en el acceso, permanencia y desarrollo profesional dentro del mundo del trabajo. En este contexto, la presente iniciativa propone un cambio de paradigma, orientado a consolidar el principio de corresponsabilidad parental como eje rector de las políticas de cuidado”, se señala. En el texto del proyecto, se explica que “la diferencia en la extensión temporal entre la licencia de la persona gestante y la del progenitor responde a la distinta naturaleza de los bienes jurídicos protegidos”. “Mientras la licencia por maternidad comprende no sólo el nacimiento sino también el período de embarazo y la recuperación posterior al parto, la licencia del progenitor no gestante se orienta específicamente al cuidado, la presencia y la corresponsabilidad en la primera etapa de vida. En este sentido, el proyecto no busca equiparar mecánicamente los plazos, sino armonizar funciones complementarias dentro de un mismo sistema de protección social”, se detalla.

Además de la corresponsabilidad familiar, el proyecto se basa en el principio de indemnidad económica, ya que le garantiza al trabajador en relación de dependencia una retribución equivalente a la que percibe durante el tiempo que dure la licencia, además de los respectivos aportes a la seguridad social (jubilación y obra social).

Pero además, la iniciativa introduce como novedad un cambio fundamental en el criterio de financiamiento, ya que, mientras que en el régimen vigente las licencias por paternidad corren por cuenta del empleador, con el nuevo sistema es la seguridad social la que se hace cargo de los gastos asociados.

El proyecto dispone que “todas las licencias parentales sean cubiertas por el sistema de seguridad social” y “de este modo, se evita trasladar costos adicionales a los empleadores”.

“En definitiva, el presente proyecto procura avanzar hacia un modelo de organización social del cuidado más justo, inclusivo y eficiente, que reconozca el cuidado como una función social compartida, promueva la igualdad real de oportunidades y fortalezca el desarrollo integral de niños y niñas en sus primeros años de vida”, se concluye.

La iniciativa es encabezada por Vanesa Siley (Unión por la Patria) y lleva además las firmas de Nicolás Massot (Encuentro Federal), Mónica Frade (Coalición Cívica), Esteban Paulón (Provincias Unidas), Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), Sergio Palazzo (Unión por la Patria), Kelly Olmos (Unión por la Patria), Mario Manrique (Unión por la Patria), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) y Marina Salzmann (Unión por la Patria).

#AgenciaNA

FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS

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