“Se prende la luz y ves a una persona de 230 kilos”: Julio Chávez y su reflexión sobre “La ballena”

El artista se refirió al proceso de construcción del personaje, al impacto de la obra y a las tensiones entre lo artístico y lo popular.

Buenos Aires, 3 abril (NA) -- El actor Julio Chávez describió el efecto inicial que busca generar la puesta en escena durante la obra “La Ballena”: “La morbidez, para mí, era justamente el atractivo que tiene el espectáculo: que se prende la luz y ves a una persona de 230 kilos. Es un elemento que dice: ‘Che, hagamos silencio; quiero que eso que está ahí adelante me cuente una historia’”.

“Tenemos una pieza más empática de lo que me dicen que es la película, en el sentido de que ubica a Charlie en un lugar mucho más humano, cercano, tierno y con humor, porque, para nosotros, tiene aspectos sórdidos, pero no hay que comunicar el drama a través de la sordidez”, continuó, y asumió que no vio el film, según supo la Agencia Noticias Argentinas, a través del diálogo que el intérprete tuvo con la emisora Cadena 3.

Sobre el impacto posterior en el público, Chávez sostuvo que el objetivo es correrse de lo meramente físico: “Cuando se termina el espectáculo, Charlie deja de ser solamente un hombre con una situación mórbida en su cuerpo, sino que es un ser humano (…) se une a la humanidad en lugar de mantenerse siempre como un fenómeno”. En esa línea, remarcó que los conflictos que atraviesa el personaje “no le pertenecen a Charlie, son problemas que le pertenecen a la humanidad”.

El intérprete también se refirió a los desafíos técnicos del rol, en especial al uso de prótesis: “La confección del traje fue tremenda porque no tenemos la posibilidad del cine”. Sin embargo, destacó el resultado: “Me llevé una sorpresa enorme, porque el traje es extraordinario”.

En cuanto a la experiencia de habitar el personaje, admitió: “A veces te preguntás cómo voy a hacer para vivir así y después decís cómo voy a hacer para dejar de vivir así. Entonces, ese traje para mí es Charlie y, si no lo tengo puesto, no lo podría estar”.

Por otra parte, Chávez retomó su vínculo con Rosario, una plaza que definió como clave en sus comienzos: “Rosario es casi una de las primeras plazas que yo hice cuando inicié las giras teatrales”. Y recordó su primera impresión: “Cuando llegué dije: ‘madre mía lo que es este teatro, porque es hermoso’”, en alusión al Astengo.

Finalmente, al ser consultado sobre la relación entre prestigio y popularidad, el actor fue contundente: “La popularidad que pude haber conseguido me estimula enormemente para obligarme a ser mejor en mi oficio. Y ser bueno en mi oficio a veces me lleva a decisiones que pueden hacerme perder mi popularidad”. Según se desprende de la entrevista brindada al medio rosarino, definió esa tensión como “un problema ético-estético constante”. #AgenciaNA

FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS

Ver más:
Ultimas Noticias
Otras Noticias