La artista se sube a las tablas, junto a Gonzalo Heredia, para encarnar un vínculo que lleva 15 años y se encuentra con las trabas del tiempo.
Buenos Aires, 28 marzo (NA) -- La actriz Eleonora Wexler sostuvo que en el panorama artístico hubo un gran “destrozo” por “ignorancia”, pero se plantó desde la búsqueda de la resiliencia colectiva: “Tenemos que encontrarnos y avanzar”, sostuvo en la previa al estreno de “El estado de la unión”.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Wexler destacó el espectáculo que pondrá en escena junto al intérprete Gonzalo Heredia quien, además de coprotagonizar la pieza, fue parte de la reposición del libro, junto a la escritora Andrea Garrote, a partir del texto del inglés Nick Hornby.
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Con un histrionismo propio y reconocible a kilómetros de distancia, una multifacética Eleonora espera “contenta” el estreno de esta obra y prestarle el cuerpo a Ana Laura -su personaje- que vive en un matrimonio que “atraviesa un momento de revisión, donde hay crisis después de 15 años juntos y una familia”.
“También está el crecimiento de cada uno, donde los sueños no se cumplieron. Ella es gerontóloga, trabaja con ancianos y se encarga de muchos ejes, como la casa, la educación, los hijos y el colegio, mientras que él es crítico musical y está más quedado con determinadas cosas”, profundizó la actriz.
NA - Entonces hay un quiebre.
EW - A partir de un hecho puntual. Empiezan terapia de pareja y destapan asuntos, se encuentran las realidades de cada uno, temas que no se dijeron antes, temas que están escondidos. Se alcanza otro nivel de honestidad y empieza otro tipo de diálogo. A esto se suma la búsqueda de revalorizar estos vínculos largos, que en este momento pareciera que están tan fuera de moda y con poco tiempo para poder decir: “Bueno, yo quiero apostar a esto”.
“Hay lugar para lo inmediato. Todo pareciera desechable fácilmente” NA - Lo efímero, ¿no? EW - Totalmente. Lo inmediato y que todo pareciera desechable fácilmente. La obra tiene un planteo más allá del amor, de contar una comedia romántica, que implica rescatar este tipo de vínculos, que no se cuenta mucho en el teatro y en ningún lado tampoco. Es una relación extensa NA - En la reposición del libro, ¿hay guiños latinos, argentinos o es fiel al original? EW - No. Lo único que se tocó en la adaptación está relacionado con cuestiones vinculadas a una sociedad inglesa que no se enlaza con nosotros. Temas vinculados con el Brexit. La idea no era llevarlo a la argentinidad ni nada de todo eso. Era simplemente sacarle factores sociales para que no se perdiera la esencia del cuento. Nada más que eso.
NA - ¿En qué te interpeló la llegada de este personaje y por qué decidiste aceptar la propuesta? EW - Yo también estoy cerrando ciclos de vida respecto a etapas anteriores. Estuve en pareja durante muchísimos años, me casé y tengo una hija. En tanto, encontré disparadores que me demostraron que estuve en crisis en determinado momento y me pregunté “¿Qué hice con esto? ¿Cómo se replanteó todo eso?”. Es tan universal lo que plantea el trabajo que, inevitablemente, te aparecen imágenes, sensaciones y olores.
NA - Venís de hacer “Los pilares de la sociedad”, ¿cómo fue el proceso de transición de una crítica social a una comedia romántica post 40? EW - Tuve la posibilidad de transformarme y contar otra historia completamente diferente, lo que agradezco, disfruto y por lo que me siento muy afortunada. En un tiempo ensayaba “El Estado de la Unión" y hacía “Los pilares de la sociedad" que terminó hace dos domingos. Una dicotomía entre ambos personajes. Son como dos compartimentos muy diferentes.
NA - ¿Tus personajes son compartimentos? EW - Compartimentos no. Son pedacitos donde uno guarda la sensibilidad y el pensamiento.
NA - ¿Te encontraste fragmentada? EW - No me lo pregunté mucho. Está bueno, lo voy a evaluar, lo voy a pensar.
“En las plataformas de streaming, el actor no decide nada” NA - ¿Cuál es tu visión sobre el desfinanciamiento del Instituto Nacional del Teatro, el INCAA y otras medidas del Ejecutivo hacia la cultura? EW -Bueno, imaginate. Las posibilidades se cerraron para todos de una manera impresionante. Nos quedamos con muy poca alternativa de generar, frente a que no hay ningún tipo de ayuda. Ante ese nivel de bestialidad, porque es bastante bestial -resaltó- uno puede reconstruir algo y pensar: “Bueno, esto así como estaba, no funcionaba del todo bien”, sin embargo, no se debía tirar y destrozar todo con ignorancia. Ahora tenemos que preguntarnos “¿Qué posibilidad tenemos frente a un conflicto profundo? ¿Qué vamos a hacer? ¿Cómo rearmamos? ¿Cómo lo regeneramos?”.
NA - ¿Y ante este panorama? EW - Las crisis son oportunidades. No quiero entrar en lo que ya sabemos. Hay algo que tiene que ver con castigar a la cultura, al movimiento artístico, donde sabemos lo que trae la cultura: dinero, entretenimiento, identidad. En esta instancia, invito a que nosotros pensemos: ¿qué hacemos diferente? NA - ¿Y la respuesta surge a partir de qué? EW - No sé. No hay respuesta todavía porque estamos desolados. ¿Qué generamos? ¿Qué vamos a hacer? Porque si no siempre caemos en lo mismo. También hay algo que evidentemente tampoco funcionó dentro de esos espacios estatales. Entonces deberían decir “Genial, no puedo destrozar todo con ignorancia”. Pero, ¿a partir de hoy? Si me paro solo en lo que no hay, no construyo.
NA - Hay muchos actores que, ante la falta de ficción nacional, empezaron a ver el teatro como refugio.
EW - El teatro siempre es un refugio. Yo me formé en el teatro desde muy chica. Hoy no hay ficción nacional. Tenés plataformas donde no decidís nada. Es como un vacío existencial. No vale un director, una película de autor. Nada es tuyo. No hay continuidad de trabajo. Me siento privilegiada igual, pero imaginate cómo está el medio: hay muy poco trabajo. Hay que encontrarse, charlar, ver qué hacemos. Creo que hay muchos en esa búsqueda. Tal como ocurrió en la pandemia, la forma en que resurgió el teatro. La necesidad de “contame un cuento”.
EW - La ficción nacional se relaciona directamente con la popularidad del actor NA - Hay algo de eso. Te doy un ejemplo: “La Bastarda” en Disney, funcionó bárbaro pero (...). Después la pasaron en Canal 13. Más allá del rating, lo que pasaba en el teatro era impresionante: la gente me esperaba y me decía que la veía. El fenómeno popular de la TV abierta no lo tiene la plataforma. No es lo mismo.
“El estado de la unión” se podrá ver, a partir del próximo 3 de abril, de viernes a domingos, a las 20 horas, en el teatro Picadero. #AgenciaNA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS