¿Puede Israel sobrevivir en Medio Oriente sin escalar una guerra mayor?

El exembajador Diego Guelar reflexionó sobre el dilema israelí en una región marcada por la amenaza de Irán. ¿Cuál es el papel de Rusia en el conflicto?.

Buenos Aires, 14 marzo (NA) – En medio de un escenario internacional marcado por conflictos armados, tensiones geopolíticas y disputas estratégicas entre potencias, el exembajador argentino Diego Guelar sostuvo que el mundo atraviesa una etapa de fuerte incertidumbre donde la política sigue siendo el factor central que ordena la economía, la diplomacia y la guerra. El diplomático puso el foco en el conflicto en Medio Oriente, la guerra en Ucrania y la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China, y aseguró que detrás de cada crisis se esconde una disputa por supervivencia, poder y liderazgo global.

Al analizar la situación en Medio Oriente, Guelar remarcó que la lógica que guía a Israel frente a sus adversarios es la defensa de su propia existencia como Estado. Según explicó, desde la creación del país en 1948 y especialmente tras la consolidación del régimen iraní en 1979, la percepción de amenaza es permanente. “El objetivo de Israel es supervivencia”, afirmó por Splendid AM 990. Y agregó: “Está expuesto a una situación desde 1948 y con Irán como enemigo más peligroso desde 1979. Son enemigos que dicen: ‘Yo voy por vos, te quiero destruir y te quiero matar a todos’”.

En ese sentido, sostuvo que la principal preocupación estratégica israelí es evitar que Irán logre desarrollar armamento nuclear. “La obsesión de Israel es que Irán no tenga arma nuclear”, señaló. Para el exembajador, ese escenario alteraría completamente el equilibrio de poder en la región y pondría en riesgo la seguridad del país.

Guelar también analizó el rol de las grandes potencias en los conflictos actuales y relativizó el peso real de Rusia en el sistema internacional. Aunque reconoció la inteligencia política del presidente Vladimir Putin, sostuvo que Moscú atraviesa una etapa de redefinición estratégica. “Rusia está buscando su lugar en el mundo. Tiene un dirigente muy inteligente que especula”, explicó.

En esa línea, remarcó que la influencia rusa ya no es comparable con la que tuvo la Unión Soviética durante la Guerra Fría. “Es un actor de reparto. Tiene armas nucleares, sí, pero su economía hoy es del tamaño de Brasil”, afirmó. Según Guelar, la pérdida de influencia en distintas regiones y las limitaciones económicas condicionan la capacidad rusa para proyectar poder global.

Para el diplomático, el verdadero eje de la política internacional actual se encuentra en la relación entre Estados Unidos y China, las dos potencias que concentran el poder global. En ese contexto, consideró que ninguna de ellas está dispuesta a escalar un conflicto directo.

“Estados Unidos tampoco quiere una guerra con China”, aseguró. Según explicó, esa cautela mutua explica muchas de las decisiones estratégicas que se observan en distintos escenarios internacionales. “Uno hace una declaración, pero no jode más que eso y pasan los buques”, graficó al referirse a las tensiones en rutas comerciales clave como el estrecho de Ormuz.

Para Guelar, este equilibrio refleja una dinámica en la que las potencias buscan defender sus intereses sin cruzar el umbral de un enfrentamiento directo que podría tener consecuencias globales.

El exembajador, según supo la Agencia Noticias Argentinas, también advirtió que, en tiempos de guerra, la información se convierte en un instrumento más del conflicto. “La guerra es mentira de las dos partes”, afirmó al referirse a los partes militares y la propaganda difundida por los bandos enfrentados.

En ese marco, sostuvo que detrás de cada conflicto se esconde una lógica histórica mucho más profunda vinculada a la naturaleza humana y a la disputa permanente por el poder. “La historia es una sucesión ininterrumpida de guerras”, señaló.

Finalmente, Guelar reflexionó sobre la posición internacional de la Argentina y defendió la pertenencia del país al mundo occidental, aunque advirtió sobre los riesgos de confundir identidad cultural con alineamientos automáticos. “Nosotros somos Occidente, no estamos alineados con Occidente. Formamos parte de esa cultura”, afirmó. Y concluyó: “Nuestra identidad occidental la saco de la Argentina, no tengo que buscarla en Washington”.

#AgenciaNA

FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS

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