Seguridad privada, presencia policial y controles marcaron una jornada cargada de tensión.
Buenos Aires, 13 febrero (NA) – El fundador de la droguería Suizo Argentina, Eduardo Kovalivker, volvió este viernes a la sede central de la empresa ubicada en el barrio porteño de Belgrano, en medio del avance judicial de la causa que investiga un presunto esquema de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y mientras crece la atención pública sobre el entorno empresarial involucrado.
Según pudo reconstruir la Agencia Noticias Argentinas, el empresario ingresó alrededor de las 10 por el acceso vehicular sobre la avenida Monroe en “un autito azul”, tal como describieron vecinos y empleados habituados a su rutina.
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Aunque suele permanecer poco tiempo en las oficinas, esta vez su estadía se extendió más de lo habitual y estuvo marcada por movimientos inusuales del personal de seguridad privada y por consultas dirigidas a un cronista de Radio Splendid presente en el lugar.
El edificio vidriado de Monroe y Ramsay —descripto en anteriores coberturas como una verdadera “fortaleza” por su sistema de cámaras, controles electrónicos, presencia de guardias privados y patrullaje policial— volvió a mostrar un fuerte operativo informal de vigilancia, con pedidos de identificación y seguimiento del trabajo periodístico.
Durante la jornada también se observó el ingreso y salida de vehículos particulares y la intervención de efectivos de la Policía de la Ciudad luego de un llamado al 911, aunque finalmente los agentes permitieron que el cronista continuara su cobertura. En ese marco, no se registró la presencia de otros miembros del grupo familiar: Jonathan Kovalivker, habitual visitante del edificio, permaneció ausente, mientras allegados aseguraron que Emmanuel Kovalivker se encuentra desvinculado de la empresa.
El regreso del empresario se produjo en un contexto judicial delicado. Esta semana, la Cámara Federal de San Martín confirmó el procesamiento del jefe de seguridad del barrio Nordelta por presuntas maniobras para entorpecer un allanamiento vinculado a Jonathan Kovalivker, en el marco del expediente que investiga contratos direccionados y posibles pagos indebidos dentro de ANDIS.
La causa, actualmente bajo el juzgado federal de Ariel Lijo, ya suma procesamientos contra ex funcionarios y continúa evaluando el rol de empresarios ligados al sector salud. Si bien los integrantes del clan Kovalivker no fueron incluidos en la primera tanda de imputaciones, la investigación mantiene el foco sobre la droguería Suizo Argentina, mencionada en audios y comunicaciones incorporadas al expediente.
En paralelo, otras líneas judiciales ya habían puesto bajo la lupa a la empresa: el año pasado, la Justicia ordenó allanamientos en la obra social Osprera y en dependencias oficiales para secuestrar documentación sobre contratos con la droguería, que había recibido pagos millonarios durante una intervención estatal.
Mientras la investigación avanza, la escena en la sede de Belgrano refleja el clima que rodea hoy al grupo empresario: controles estrictos, vigilancia permanente y un hermetismo que vuelve casi imposible obtener declaraciones directas de sus principales protagonistas.
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FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS