Mela Lenoir: “Este personaje es un regalo y lo hago con toda la responsabilidad que conlleva”

La intérprete que protagoniza “Casi Normales Inmersivo” se puso en la piel de Diana para mostrar el mundo de las personas que atraviesan trastornos de bipolaridad.

Buenos Aires, 23 enero (NA) -- Mela Lenoir dio a conocer la carga emocional del espectáculo, la temática de la salud mental y el desafío de interpretar uno de los roles más complicados del teatro musical de “Casi Normales Inmersivo”.

La Agencia Noticias Argentinas dialogó con la actriz, a la cual se le preguntó cómo estaba transitando esta emoción de la obra: “Estoy muy emocionada porque el amor que estoy recibiendo no lo puedo creer”.

Al ser consultada sobre lo que significaba interpretar a Diana, Lenoir reveló que era un objetivo de larga data: “Yo lo había soñado hace muchos años, cuando tenía 30 años. Era muy chica, no me dejaron audicionar. No me imaginé tener la posibilidad porque se viene haciendo hace tantos años acá”.

Ese deseo finalmente tomó forma con una propuesta inesperada: “Cuando Pablo me propuso dirigirla primero, hacer la dirección asociada y después actuarla fue una sorpresa increíble”.

Para Lenoir, el proceso tuvo una carga personal: “Es como si yo sintiera que es un regalo para mí. Es tan linda de hacer, son tan pocas funciones que digo: esto es un regalo”.

La obra trabaja de manera directa sobre trastornos, medicación y vínculos atravesados por la salud mental; sobre cómo la interpela, la intérprete señaló: “En mi familia cercana y en mis amigos no tengo ningún tema grave de salud mental. Sí tengo algunos amigos que sí, pero por suerte la medicación actual y los sistemas actuales los ayudan a estar estables”.

Para asumir el rol, estudió intensamente: “No es que solamente me pegué al texto. Leí, escuché muchísimos podcasts, vi muchísimos documentales para poder hacerlo de la mejor manera”.

La actriz subrayó la importancia del impacto en sala: “Siempre pienso que puede haber alguien en el público que esté pasando por esta escena. Necesito que, si están pasando por esta escena, lo vean y digan: esta es mi historia”.

Asimismo, agregó: “Soy muy empática, me importa mucho la persona que está viendo el espectáculo. Que lo pueda sentir reflejado de la manera más clara y real posible”.

Hacia el final del espectáculo aparece uno de los núcleos dramáticos de la obra. Sin entrar en detalles, contó cómo atraviesa ese tramo: “Yo no soy mamá y no voy a ser mamá, pero creo que en esta obra me estoy desquitando de lo que yo siento que a la Mela como mamá le podría pasar en una situación así. Me meto 100% en ese imaginario y es muy duro”.

Para ella, la clave es el respeto: “Cuando te toca un papel así, de tanta responsabilidad, no tengo otra, por respeto a la gente que lo atraviesa, que hacerlo con todo el corazón. Es un disfrute masoquista: es durísimo, pero no hay otra forma”.

La puesta inmersiva combina actuación en vivo con imágenes de Mariano Chiesa, por lo que ella explicó el concepto escénico: “La idea de las visuales, que las hizo un equipo catalán que se llama The Silence junto con Simon Pittman, es que sean como la cabeza de Diana. Que ustedes como espectadores más o menos sientan lo que ella está sintiendo”.

Como directora asociada, también trabajó la articulación técnica: “Sé muy bien cuál es la idea del director, de cómo la actuación tiene que dialogar con esas pantallas. Todo el tiempo hay un diálogo para que eso no sea una decoración de fondo, sino que los lleve en ese viaje”.

Entre las devoluciones del público, destacó una en particular: “Una amiga recién me decía: no entiendo si me pasó a mí o a quién le pasó esto. Ese es el mejor halago”.

Finalmente, reconoció que la obra es movilizante para el elenco: “Lloro desde que la dirijo y lloro como actriz. Es muy emocionante”.

#AgenciaNA

FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS

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