EL INSTITUTO PATRIA IMPULSA A INSAURRALDE
Buenos Aires - Alberto Fernández y Cristina Kirchner resolverán esta semana la lista de candidatos a diputados nacionales para la provincia de Buenos Aires. Los nombres ya están pero falta el acuerdo del Presidente y su vice, junto a Sergio Massa, para establecer en qué orden se ubicará cada postulante. Entre Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora y terminal directa de Máximo Kirchner en la estratégica tercera sección electoral, y la albertista Victoria Tolosa Paz, presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, se definiría quien encabeza la boleta.
Hasta ayer en Casa Rosada no tenían previsto un encuentro Alberto-Cristina para pulir la boleta bonaerense. El Presidente se resiste a entregar a Santiago Cafiero como candidato bonaerense. El funcionario está atornillado a su cargo a pesar de la presión del Instituto Patria para motorizar un profundo cambio de gabinete que relance la gestión pospandemia tras las elecciones. Ni siquiera el reemplazo natural de Cafiero en la órbita del albertismo, Gabriel Katopodis, integraría la lista de candidatos. Son dos casilleros centrales del gobierno que Alberto se resiste a tocar. La jefatura de gabinete y el Ministerio de Obras Públicas donde el ex intendente de San Martín articular con todas las carteras para reactivar el sector con "ficha limpia", la principal obsesión del Presidente tras el paso de José López por la Secretaría de Obras Públicas en el último gobierno kirchnerista.
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Insaurralde aventaja a Tolosa Paz como eventual cabeza de lista. No sólo tiene mayor grado de conocimiento e instalación en el principal distrito electoral del país a partir de la campaña 2013 cuando fue el primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires sino que cuenta con más volumen político que Tolosa Paz a partir del volumen de votos que otorga la tercera sección electoral, principal enclave territorial del kirchnerismo. El activo más importante de la presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales es su vínculo directo con el Presidente a partir de su esposo, José "Pepe" Albistur, y su cercanía con las distintas facciones del Frente de Todos.
Sin embargo, más allá de los nombres, hacia el interior del Frente de Todos la clave está en la participación que tendrán los actores centrales de la coalición oficialista en la campaña. El votante duro del kirchnerismo tendrá a Máximo Kirchner y a Axel Kicillof como principal referencia. La ampliación de ese universo electoral para sumar votantes independientes y de centro dependerá del rol que tenga Massa quien aspira a conservar el espacio para cuatro diputados nacionales que ingresaron en 2017. La liga de intendentes de PJ también juega su propio partido. Con la ley que limita la reelecciones de los jefes comunales aún vigentes, se acercan también a la lista, además de Insaurralde, figuras como Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Mariano Cascallares (Almirante Brown) y Juan Zabaleta (Hurlingham), entre otros.
La tensión al interior del Frente de Todos se había disparado por la puja en torno a la candidatura de Cafiero. En Presidente vetó esa posibilidad. En el Instituto Patria proyectaban a Eduardo "Wado" de Pedro, el más "albertista" de la La Cámpora, para ocupar el cargo de jefe de gabinete. Al segundo socio mayoritario, Massa, lo tentaban con la posibilidad de asumir al frente de un mega-ministerio que concentre desde Economía, hasta Producción y Obra Pública.
Ese diagrama está descartado a partir del blindaje de Casa Rosada a Cafiero y de la resistencia de Katopodis y también del Presidente para liberar el Ministerio de Obras Públicas. Alberto volvió a ratificar ayer a Cafiero en su cargo. No contempla ceder la designación de ese puesto al Instituto Patria como ocurrió en otros enclaves del gobierno como la Anses, donde Fernanda Raverta reemplazó a Alejandro Vanoli, o el Ministerio de Habitat y Vivienda, donde Jorge Ferraresi asumió por María Eugenia Bielsa.