Bolsonaro y la disyuntiva de ser pragmático con Joe Biden 

VARIOS INTERROGANTES SE ABREN EN BRASIL 

San Pablo,-Jair Bolsonaro no está apenas alineado con Estados Unidos, sino que su verticalismo ideológico es personal con Donald Trump; por eso, con la asunción de Joe Biden en la Casa Blanca debe decidir si quiere ser una sucursal tropical de los que invadieron el Capitolio o tender puentes con la nueva gestión demócrata, inicialmente refractaria a la Brasilia de la ultraderecha vencedora en 2018.

Varios interrogantes se abren en Brasil, principal socio comercial de Argentina, con la llegada de Biden, sobre todo la agenda ambiental y cómo esto afectará la situación interna brasileña y la posible utilidad que el nuevo presidente de Estados Unidos y el Departamento de Estado hagan de Bolsonaro especialmente frente China y Venezuela.

Cuatro veces visitó Bolsonaro Estados Unidos durante sus dos años de gestión; ninguna a Brasil hizo Trump. Ahora la prensa brasileña y los analistas se preguntan si hay lugar para ser una suerte de paria o Bolsonaro apelará a su pragmatismo, como lo hizo durante la pandemia para aliarse a la vieja política y reforzar su base de apoyo, explicó el profesor Vinicius Vieira, profesor de Relaciones Internacionales de la universidad Fundación Armando Alvares Penteado (Faap), de San Pablo.

El alineamiento con Trump tiene que ver mucho con uno de los hijos de Bolsonaro, el diputado Eduardo, aliado y amigo del exasesor presidencial estadounidense e ideólogo de la extrema derecha Steve Bannon.

El diputado Bolsonaro también es responsable por la designación como canciller de un diplomático de tercera línea en el Palacio de Itamaraty, Ernesto Araújo, quien se hizo famoso con su blog por considerar a Trump como el salvador de Occidente y, a los valores del "globalismo", como una amenaza a las naciones.

Y claro, amenaza a la libertad, por ejemplo de comprar armamento, principal concepto importado por el bolsonarismo y aplicado por ley gracias a su exministro y exjuez Sérgio Moro, hoy empleado de una consultora jurídica estadounidense.

Tal fue el vínculo entre Eduardo y Estados Unidos que estuvo a punto de ser embajador en Washington en el inicio del Gobierno de su papá tras destacar en su CV un intercambio juvenil en Maine.

"Ya cociné hamburguesas allá, conozco el día a día del pueblo estadounidense, hablo español e inglés", defendió su candidatura, bombardeada por el aparato diplomático del Palacio de Itamaraty, considerada la burocracia más poderosa de la Explanada de los Ministerios de Brasilia.

.

Ultimas Noticias
Otras Noticias
MUNDO Pidió por una reconstrucción sin venganza

El Papa se despidió de Irak con mensajes contra el terrorismo 

| comentarios