El ex presidente sostuvo: El kirchnerismo nos volvió al primer Perón, el del resentimiento, la arbitrariedad, el populismo barato, la no meritocracia, la no cultura del trabajo.
Buenos Aires, 7 octubre (NA) -- El ex presidente Mauricio Macri volvió a apuntar contra el kirchnerismo y sostuvo: "No es lo mismo el primer Perón que el último Perón. Lamentablemente, Menem fue el último Perón, y el kirchnerismo nos volvió al primer Perón, el del resentimiento".
El ex mandatario consideró que existe una "manipulación" del concepto de justicia social y aseveró: "No es lo mismo el primer Perón que el último Perón. Lamentablemente, Menem fue el último Perón, y el kirchnerismo nos volvió al primer Perón, el del resentimiento, la arbitrariedad, el populismo barato, la no meritocracia, la no cultura del trabajo".
También te puede interesar:
"Y ha sido exitoso", remarcó y, en una entrevista con el canal de streaming de Infobae, recordó: "Como decía mi amigo Mario Vargas Llosa: ''No puedo entender un país tan lindo, tan maravilloso, que siga votando a aquellos que lo empobrecen todos los días''".
"Y todavía tienen chance de volver", advirtió y agregó: " Ahora, muy mezclado con la apropiación del Estado: el que llega a gobernar se apropia del Estado y se naturaliza enriquecerse. Y el ser humano nunca opera con moderación".
En la charla, el titular del PRO confesó por qué no se postuló para ser nuevamente presidente de del país y explicó: "Entre la Ciudad y la Presidencia hay un abismo de simbolismo. Yo pensé que eran escalones: Boca, la Ciudad… No. Esto es cuántico, porque hay algo que depositamos en el Presidente: lo queremos idealizar".
"Y después pasamos a querer destruirlo, si no estuvo a la altura de nuestra idealización o de nuestra expectativa, que es muy grande", evaluó Y contó: "Gente que yo conocía de toda la vida entraba a mi despacho en la Rosada y yo le decía: ''Che, pibe, soy yo. Calmate, hablame normal''".
"Me di cuenta de que simbólicamente todo contaba. Tuve que someterme a negociar cada minuto de mi agenda con todo mi equipo. ¿Por qué? Porque no te podés ir a visitar a tus amigos porque van a decir tal cosa; no podés ir a tal lugar… Y yo, que soy un liberal, empecé a sentir una asfixia que fue parte de lo que me hizo no querer volver a ser candidato. Es como no vivir, es como no respirar. Es muy fuerte", confesó.
Luego acerca de su cargo como jefe de la ciudad de Buenos Aires, diferenció: "La intendencia la disfruté mucho. Lo otro fue un gran honor. Pero el intendente es maravilloso porque frenás el auto y arreglás el problema. No tenés intermediarios" Y destacó: "El Metrobús fue una revolución. El de la 9 de Julio fue una decisión difícil de tomar. Todo el mundo decía: ''Esto no va a funcionar''. Después funcionó y le cambiaste la vida a más de un millón de personas: 45 minutos por día". Agencia NA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS