Frente a los ajustes frecuentes, anticipar fechas y definir objetivos se vuelven determinantes para sostener el equilibrio financiero personal. ¿Cómo hacerlo?
Buenos Aires, 7 abril (NA) -- El IPC aumentó en más de un 32% en un año, según el INDEC, y así como muchos inquilinos lo verán reflejado en lo que pagan de alquiler, a los deudores hipotecarios se les irá a la cuota.
Ya no se trata de comparar tales incidencias con el alza que pudieran tener los salarios en el mismo lapso, sino con el peso que ejercerán sobre el poder adquisitivo de cada uno, de acuerdo con datos recabados por la Agencia Noticias Argentinas.
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Porque con el mismo ingreso se debe afrontar el creciente porcentaje que se llevan los servicios públicos y el transporte y, peor aún, el financiamiento a altas tasas al que más de la mitad de los que cobran un sueldo debe apelar para afrontar la carga mensual que se torna cada vez más inalcanzable, sean préstamos personales y/o tarjetazos.
Correr atrás de las indexaciones era lo que hacían los que también tenían sus remuneraciones calzadas con la inflación, sea por las convenciones colectivas en el caso de los trabajadores registrados, o de los ajustes de honorarios, en caso de profesiones y oficios por cuenta propia.
El Gobierno de Javier Milei cortó ese circuito y la carrera se tornó despareja, lo que resultó en que la morosidad se fuera al 12%, en el marco de endeudamiento que superó el 60%.
AJUSTE EN LOS CONTRATOS E independientemente de cuál haya sido el índice de aumento para los contratos, el desafío que se presenta ahora es cómo anticiparlo y administrar el dinero para evitar que el impacto recaiga de forma abrupta en el presupuesto mensual.
Algunos de los usuarios de billeteras digitales empezaron a separar mensualmente un monto y canalizarlo en un Fondo Común de Inversión (FCI), que ofrece rendimientos diarios y liquidez inmediata.
Esta alternativa permite que el dinero destinado al próximo aumento genere rendimiento mientras permanece disponible ante cualquier eventualidad.
En tres meses, lo que se consigue de renta por esos pesos "adelantados" de las cuotas o alquileres confronta con el ajuste por inflación, en cualquiera de sus formas.
Suponiendo que se paguen mensualmente 650 pesos, en un trimestre sumarían casi 2 millones, que ajustarían al 3% cada mes, que en tres representaría casi 10%.
FONDO COMÚN DE INVERSIÓN Un Fondo Común de Inversión bien administrado puede generar en el mismo período un rendimiento similar e inclusive, hasta el mes pasado, las propias tasas de interés, al ser positivas respecto a la evolución del IPC, permitirían que un plazo fijo también equipare los incrementos de las obligaciones mensuales relacionadas con la vivienda. “El momento de la actualización no debería ser el día en que recién empezamos a pensar de dónde sale el dinero. Cuando se conoce la fecha del ajuste, se puede trabajar con anticipación para que el impacto sea gradual y no un salto brusco en las finanzas personales”, explica Vanesa Di Troilo, Business Manager de Reba, la entidad financiera autorizada por el BCRA.
“Los FCI funcionan como un fondo de reserva dinámico: el capital puede mantenerse invertido hasta el momento de la actualización del alquiler y retirarse cuando se necesite. La clave es no dejar el dinero quieto en la cuenta, sino asignarle un objetivo y ponerlo a trabajar desde el primer mes”, agrega.
Para los aumentos que ya están detallados, el FCI suele ser de mayor utilidad, pero cuando el desafío es la renovación del contrato (que puede implicar depósito, sellados, comisiones y varios meses de alquiler juntos) el horizonte cambia.
Allí, el Plazo Fijo se presenta como una herramienta alineada con una meta concreta y una fecha determinada.
“Si sabemos que el contrato vence en 2026, se puede estructurar un esquema de plazos fijos sucesivos hasta el momento de la firma. Reinvertir el capital junto con los intereses permite aprovechar el interés compuesto y llegar a la renovación con una base más sólida”, explica la especialista.
EXPENSAS Y SERVICIOS Además del alquiler, existen otros gastos que presionan el presupuesto mensual, como expensas y servicios, cuyos valores pueden variar.
Ante este escenario, algunos clientes de la banca digital y fintech adoptaron la costumbre de asignar esos montos apenas se acredita el sueldo para poder ordenar prioridades y tener claridad sobre el dinero disponible para el resto de los consumos.
Frente a los ajustes frecuentes, anticipar fechas y definir objetivos se vuelve determinante para sostener el equilibrio financiero personal.
Separar el ahorro con tiempo y elegir el instrumento adecuado según lo que se quiera lograr: sea liquidez para actualizaciones o plazo definido para renovaciones de contrato, puede marcar la diferencia entre afrontar un aumento con tranquilidad y previsión o con estrés y desequilibrio presupuestario.
AgenciaNA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS