María Gómez manifestó la profunda angustia que vive su familia ante la falta de noticias sobre el paradero del gendarme argentino desaparecido en Venezuela.
Buenos Aires, 4 de enero (NA) -- María Gómez, esposa de Nahuel Gallo, el gendarme argentino que permanece bajo desaparición forzada en el sistema penitenciario venezolano, manifestó la profunda angustia que atraviesa su familia ante la falta de noticias sobre el paradero del oficial, pese al cambio de mando en Caracas. Tras 392 días de cautiverio de su marido, Gómez expuso en diálogo con TN, la contradicción emocional de observar los festejos por la salida de Nicolás Maduro mientras la cúpula chavista, ahora liderada por Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, mantiene el hermetismo sobre los presos políticos y extranjeros detenidos en cárceles de máxima seguridad.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la mujer relató que, aunque sintió un alivio inicial por la captura del dictador, la realidad en los centros de detención no ha variado. "Salió Maduro, pensé que se iban a abrir las puertas de las cárceles, pero lastimosamente no pasó", lamentó Gómez, quien además calificó de cínicas las exigencias de la nueva presidenta encargada, Delcy Rodríguez, respecto al trato recibido por Maduro en Estados Unidos. "Ayer le dieron una dosis de su propia medicina; ella pidió una prueba de vida de Nicolás y se la dieron. Nosotros pedimos una durante un mes y recién ahí nos pasaron un video del que ni se hicieron cargo", denunció.
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La situación de Gallo es seguida de cerca por el Gobierno argentino, según confirmaron fuentes oficiales. Gómez destacó el apoyo constante de la senadora Patricia Bullrich, quien le transmitió palabras de aliento en las últimas horas. No obstante, la incertidumbre persiste ante rumores no confirmados sobre posibles traslados de internos. "Me parece una falta de respeto que hablen de derecho internacional cuando hay más de 85 extranjeros en desaparición forzada. Deberían preguntarse si a Nahuel le respetaron sus derechos", sentenció la esposa del gendarme, haciendo hincapié en que, mientras en Venezuela se vive una "tensa paz", las familias de los detenidos siguen sin una prueba de vida fehaciente.
Finalmente, Gómez describió el nudo en la garganta que le impide sumarse a la euforia de los venezolanos en las calles de Buenos Aires. Para ella, la libertad de Venezuela no será plena hasta que los pasillos de prisiones como El Rodeo dejen de albergar personas encapuchadas y sin proceso legal. "Tengo un sentimiento raro; como venezolana quiero festejar, pero como mujer y madre no puedo porque Nahuel todavía no está conmigo", concluyó, reafirmando su compromiso de no abandonar la lucha hasta lograr el regreso del ciudadano argentino a su hogar. #AgenciaNA
FUENTE:AGENCIA NOTICIAS ARGENTINAS