ENFOQUE Por Gustavo Lores (*
El Ministerio de Capital Humano de la Nación, a través de la Subsecretaría de Políticas Universitarias, intimó con fecha 27 de abril de 2026 a los Rectores de las Universidades de Gestión Estatal a que informen las medidas que se tomaron para asegurar el derecho a la educación de los estudiantes universitarios que son víctimas de los paros impulsados por los gremios que en ocasiones abarcan semanas enteras.
En un Comunicado Oficial disponible en @mincaphum_ar, la Ministra Sandra Petovello observa "con extrema preocupación la suspensión total de la actividad académica que se registra en universidades a lo largo del país. Por ello, se ha requerido a los rectores que informen un plan de contingencia, una garantía de acceso que incluya a los docentes que no adhieran a las medidas de fuerza y modalidades alternativas que permitan que los estudiantes recuperen el dictado de clases perdido, como herramientas virtuales o reprogramaciones, para que el alumno no pierda la regularidad ni mesas de examen." Agrega que "la situación descrita reviste especial gravedad, ya que los recursos presupuestarios nacionales se encuentran orientados al cumplimiento de los fines educativos que la normativa vigente impone. El sostenimiento financiero por parte del Gobierno nacional exige, como condición necesaria, la operatividad del sistema y la protección irrestricta de enseñar y aprender."
En el marco de un plan de gobierno que en dos años redujo a la mitad el presupuesto de las Universidades Nacionales de Gestión Estatal, la preocupación de la Ministra aparece como una broma de mal gusto.
LAS DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA
Indudablemente, desde 1983 a la fecha, una parte de los Rectores de las Universidades Nacionales de Gestión Estatal han utilizado el presupuesto asignado -y lo siguen haciendo- para crear estructuras extra universitarias, para contratar docentes, no docentes, alumnos y egresados que como contraprestación conforman su red de protección para mantener el control de las agrupaciones estudiantiles, los gremios docente y no docente y manejar las asociaciones de graduados. Algunos de ellos, además, para posicionarse en el ámbito de la política partidaria.
De hecho, por el Congreso Nacional han pasado y pasan ex-Rectores que construyeron sus candidaturas a legisladores sobre la base de apoyo de grupos universitarios.
Este desinterés por la Academia de parte de máximas autoridades universitarias generó, en los últimos años, que se descuidaran los cada vez más bajos resultados de los rendimientos en los aprendizajes de los alumnos, la eficacia en la tasa de graduación, la eficiencia del personal docente y la evaluación de desempeño del personal no docente. Aunque esta situación no se puede generalizar para todas las instituciones ni autoridades, genera que el sistema haya sufrido un desprestigio importante en las últimas décadas, que sólo mitiga la excelencia académica de los egresados que se reciben en la Universidad Estatal, ya que en un contexto muy complejo deben esforzarse de manera extraordinaria para alcanzar las competencias que requieren los exámenes, los proyectos, los trabajos finales o las tesis de grado, que jamás disminuyeron su nivel de calidad.
Por otra parte, el gobierno y sus canales constitucionales de control, como la Auditoría General de la Nación, lejos de promover revisiones que a través de sus hallazgos conduzcan a una mejora en la aplicación racional del presupuesto, dispone disminuir las partidas del presupuesto universitario a la mitad y que las fuerzas del cielo acompañen a la miseria en la que ha sumergido a la comunidad universitaria. En lugar de generar las propuestas para un adecuado y transparente empleo del presupuesto universitario en la mejora de la calidad de la enseñanza, la actualización de equipamiento e infraestructura, el desarrollo de investigaciones científicas y tecnológicas que apunten a generar un impacto positivo en la respectiva área de influencia de la universidad, que optimicen la gestión administrativa dispone asfixiar financieramente a la totalidad de las Universidades Nacionales de Gestión Estatal y observar con morbosidad cómo se derrumba un activo que caracterizó a la Argentina desde antes de su Independencia, hace más de 400 años.
¿CUÁLES SON LOS OBJETIVOS DEL GOBIERNO Y DE LOS RECTORES?
El Gobierno tiene un objetivo claro, que estableció en su Plataforma Electoral en 2023 y fue acompañado por el 29,98 % de los electores en las elecciones de octubre. Con relación a las Universidades sólo se propusieron dos temas: "a) Modificación del Estatuto Docente, eliminación de licencias injustificadas y posibilidad de despido; b) Modificación de diseño curricular aplicado a las intervenciones necesarias en función de los profesionales que necesita el País (ingenieros, informáticos, etc.)". Como ninguno de los dos puntos ha sido encarado es razonable interpretar que la decisión de reducir a la mitad el presupuesto universitario obedezca a que, de manera natural, se irán dando los pasos para generar el conflicto salarial con el personal docente y no docente que redundará en la eliminación de su estabilidad laboral y se cerrarán todas las carreras que no tengan "sponsors", que actualmente se reducen a compañías dedicadas a las actividades minera, energética, agraria, informática o financiera. En la segunda vuelta electoral, este modelo universitario fue votado por el 56 % del padrón.
Los Rectores, por su parte, no han visibilizado su posición. Los pocos que aparecen públicamente pertenecen al grupo de los operadores político partidarios, ya sean provenientes del Radicalismo como del Peronismo, lo que contamina el mensaje y dificulta que la opinión pública entienda con claridad cuál es la situación, que incluye la posibilidad concreta del deterioro irreversible de la Red Académica, Científica y Tecnológica que ha construido la comunidad universitaria en su conjunto desde principios del siglo pasado a pesar de los embates en su contra dirigidos por el gobierno de Estados Unidos de Norte América entre 1955 y 1983.
LO QUE VIENE
Con los medios de prensa ocupados en infinidad de temas sensibles a nivel local y mundial -endeudamiento familiar de la ciudadanía, falta de trabajo, deterioro del transporte público, casos de corrupción, carencia de atención médica, inflación de dos dígitos anual, estancamiento salarial, falta de diálogo entre dirigentes partidarios, los tres poderes del Estado a la deriva, guerras en Medio oriente y en Europa- el tema universitario puede aparecer como en un segundo plano o, directamente, no importar.
Sin embargo, si la Universidad no retoma su rol de ser el centro del conocimiento, de la innovación, si no se recupera como institución que marca el camino del desarrollo y del bienestar ético y material, la Nación volverá a ser lo que fue durante la Colonia y la posterior grieta entre Unitarios y Federales, es decir, u territorio ocupado por unos cuantos magnates y muchos millones de mendigos, característica del Siclo XIX al que pretende regresar el presidente de la Nación.
Los Rectores tienen una última oportunidad para sentar una posición, solicitar la renuncia del Subsecretario de Políticas Universitarias y, en especial, para presentar una propuesta de presupuesto universitario 2027, cuyo plazo de presentación vence el próximo 30 de junio. Ese día veremos dónde están los Rectores.
(*) Ex Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Jujuy