Pánico escénico
El miedo a la mirada de los otros
Juan repasa una y otra vez la letra de su canción, se la sabe al dedillo. Espera su turno para traspasar la cortina que separa el detrás de escena de la gran cantidad de personas que se ha congregado en el teatro de su pueblo. De pronto siente un sudor frío en sus manos, el corazón se le acelera y su garganta comienza a cerrarse. El pánico se apodera de él y no puede siquiera recordar la primera estrofa de su tema.
El pánico escénico es una forma de pánico asociada o precipitada por la situación de exposición a un grupo más o menos numeroso de personas. Su nombre remite a que ese tipo de situaciones es la que se da en la escena teatral, no obstante puede hacerse extensiva a toda exposición pública, incluso frente a una sola persona.
En general, esta sensación es una reacción de temor irracional, de presentación abrupta, y que se asocia a síntomas emocionales o físicos.
‘Los síntomas típicos del pánico escénico se dan en el terreno emocional: la opresión en el pecho frecuente de la angustia, el sentimiento de miedo, la sensación de muerte inminente o de pérdida del control y de la conciencia (desmayo). En general también se presenta con síntomas físicos como el temblor, la sudoración, las palpitaciones, el empalidecimiento, mareo, nauseas y parestesias, entre otros’, explica la psiquiatra Verónica Mora Dubuc, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).
Según la especialista, los motivos para esta reacción exagerada y generalmente basada en situaciones irreales son difíciles de rastrear porque por definición no tiene una causa inmediata. ‘Ciertas situaciones por asociación con experiencias traumáticas o conflictivas generan una hiperreactividad, que a veces se independiza de sus causas y se dispara la crisis de manera autónoma’, señala.
Quienes padecen el temor de hablar frente a otros lo relacionan con el miedo al ridículo, a las fantasías temidas de impotencia, a los olvidos que impiden seguir adelante, a la parálisis, en fin, todas situaciones donde la mirada crítica del otro se pone al servicio de reconfirmar una imagen descalificada de sí mismo.
‘En general el pánico propiamente dicho se da pocas veces. Lo que experimentan ciertas personas con estructura fóbica o muy inseguras es un miedo intenso. Ocurre que les importa demasiado el juicio crítico de los otros. Esto puede experimentarlo un actor, un cantante o cualquier persona que tenga que hablar frente a otros, incluso no necesariamente tiene que haber mucha gente, alguien que tiene que hablar con su jefe puede sufrir la misma sensación’, asegura el psiquiatra y psicoanalista Ricardo Rubinstein, miembro de APA.
El pánico escénico puede desencadenarse en situaciones variadas, que van desde estar al frente de un aula en una clase, conferencias, presentaciones en el trabajo frente a equipos conocidos o no, presentaciones artísticas, o de actividades culturales como talleres incluso recreativos. ‘Toda situación que implique exponerse puede asociarse a un pánico escénico. Frente a alguna figura de autoridad o de mucha importancia para el sujeto por lo que representa para sí, para quien reacciona con este síntoma podría ser una situación suficiente’, sostiene Mora Dubuc.‘El motivo de este miedo está relacionado íntimamente con la situación, porque implica una demostración de aptitud. Si la persona siente que no está en la plenitud de sus condiciones, con el potencial requerido a su juicio, el temor sobreviene. Pueden ser personas con mucha autoexigencia o inseguras’, señala Rubinstein.
Cómo controlarlo
Quien sufre pánico escénico siente que nunca podrá superar este sentimiento tan angustiante. No obstante, siempre hay formas de controlar o aminorar el temor en estas situaciones.
Un buen comienzo puede ser justamente analizar los momentos en que el miedo aparece y aprender a contrastar lo imaginario y lo real, es decir, verificar si el temor está fundado o se exagera la situación. A su vez, es importante no exponerse si no se está bien preparado para
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