Martes 18 de Junio del 2019



Un legado que tiene a Jujuy como destinatario

14/01/2019


 Cuando Jaime Torres tomaba su charango, cerraba los ojos y comenzaba un viaje sin tiempo ni medida al que también transportaba a quien lo veía en ese acto supremo; la sensación de inmensidad es la misma cuando se lo escucha. Quien sabía de 

él al menos un poco, no dejaba de identificarlo con Jujuy; él así lo quiso, así lo proclamó y así lo sentía. Hizo de Humahuaca su lugar en el mundo y allí quedará parte de su gran legado. El jueves 24, cuando comience la novena a la Virgen de la 
Candelaria, se cumplirá un mes de su paso a otro plano y seguramente desde la Humahuaca de sus amores se eleven no sólo oraciones, sino también la música que lo llevó a conocer el mundo, siendo iniciador con enorme orgullo, de la difusión del charango que en sus manos se lució en los escenarios más grandes del mundo.
Su hijo, Juan Cruz -radicado junto a Aldana hace 20 años en Humahuaca, donde formó su hermosa familia- llegó ayer desde Buenos Aires con las cenizas del emblemático músico, las que tendrán como destino final la Casa del Tantanakuy, ese espacio cul­
tural que fue el sueño de Jaime y tantos otros amigos que acompañaron el proyecto de manera desinteresada con proyección socio cultural.
“Fueron días movilizantes los de su despedida en Buenos Aires, acompañados por grandes amigos de la música y de la vida, con mensajes que llegaron de todas partes del mundo. Uno en este tiempo va tomando conciencia y dimensión de lo que ha generado Jaime”, resaltó Juan Cruz quien, como su padre, decidió que el charango sería su mayor compañero y quien es esa proyección de los deseos profundos del músico que hizo conocer universalmente el instrumento de cuerdas del altiplano.
Durante su visita a Pregón, Juan Cruz habló de cómo en estos años su 
padre fue preparando a la familia para su partida. “Hace poco más de un año tuvo un fuerte simbronazo en su salud y fue el momento en el que nos reunimos y decidió dejar registro de su colección de charangos. Tengo registro audiovisual realizado por Aldana y audios que cuentan la historia de cada uno de los 45 o 50 que forman parte de su colección y que decidió sea parte del Museo que se instalará en la Casa del Tantanakuy. Seguramente recrearemos allí su estudio. Está su primer charango, hecho por Mauro Nuñez, su maestro; los que hizo mi abuelo, y los que fue adquiriendo de luthiers bolivianos, peruanos y argentinos, que hay muchos y muy buenos”. 
Todo estará en la Casa del Tantanakuy, donde hay talleres de cine, teatro, música, tejido “... una casa súper florenciente donde las cosas van cobrando sentido”. 
Define a su padre como “amauta” y asegura que su relación con él es como el “mi” en la música: “es vibración por simpatía, tuvimos eso con Jaime” y seguramente la sangre lo llevó a habitar en Humahuaca, cumpliendo el sueño profundo de su padre que fue vivir allí, ciudad de profundidades a la que llegó junto a ?Aldana Loiseau, una hija más de Jaime y quien a través del taller de cine logró con los niños premios nacionales e internacionales. Eso también es parte del legado de Jaime y de los amigos que hicieron de la Casa ese lugar de encuentro con la cultura.
La música, como con su padre, va marcando el camino a Juan Cruz, ahora cuando con un hermano de la vida (Lucas Gordillo) comparte proyecto musical.Junto a Manuela, su hermana más chica que desde hace 10 años también comparte el cielo humahuaqueño, Soledad y Claudia, y sus hermanos, Juan Cruz continuarán el camino cultural trazado, con los sueños más grandes, con el corazón dispuesto a seguir entregando la magia que se fue creando por años. 
Queda como proyecto, reunirse con los músicos de Jaime para un gran homenaje. Es algo que tenemos que programar con ellos cuando terminemos de procesar su partida, la cual nos encontró a todos los miembros de la familia muy unidos".





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