Lunes 23 de Setiembre del 2019



Los delfines patagónicos ofrecen su amistosa relación con los navegantes

Este cetáceo, que por su monocromía podría llamarse ‘panda del mar‘, tiene dos nombres comunes: el tradicional, tonina overa, y el nuevo, ‘delfín patagónico‘, que lo define como una especie endémica de esta región, desde Carmen de Patagones -en el extremo sur bonaerense- hasta el Estrecho de Magallanes y la costa limítrofe chilena.

14/02/2017


El espectáculo que ofrecen los  delfines patagónicos en su amistosa relación con los navegantes, al  correr junto a las naves, cruzar bajo su casco para aparecer en cualquier punto cercano y dar grandes  saltos que exhiben los perfectos  planos blanco y negro de su piel,  tiene un escenario exclusivo que  es el mar argentino frente a toda la  costa patagónica.
Pero uno de los mejores lugares  para ver a este mamífero marino,  cuyo nombre científico es ‘Cephalorhynchus commersonii‘es frente  a Rawson, por la desembocadura  del río Chubut.
Desde el puerto de la capital provincial, junto a la villa de Playa  Unión, parten grandes gomones  que pueden llevar hasta 60 pasajeros, que realizan excursiones a  pocos kilómetros de la costa pero  que pueden llevar durar horas,  porque los delfines se hacen esperar, pero cuando aparecen se justifica el tiempo de la aventura.
El lugar de encuentro es la Bahía  Engaño, entre las playas Unión y  la Magagna, en la margen derecha  del Chubut, sobre cuyos acantilados se filmó la escena de la película Caballos Salvajes en la que  Héctor Alterio abre los brazos  frente al mar y grita ‘¡la puta que  vale la pena estar vivo!‘, y que cobró fama en los últimos días por  una promoción turística de Argentina.
Allí los sedimentos que arrastró el  río forman una barrera que sólo se  puede cruzar con marea alta y en  barcos pequeños, por lo que los  barcos de gran calado deben ir a  Puerto Madryn.
En la costa bonaerense hay otra  tonina, sin ‘apellido‘, que es verdosa o marrón y tiene la costumbre de intentar salvar a los bañistas que se meten mucho en el mar  y les deja moretones en el pecho  o la cintura, cuando no fisuras de  costillas, y también están los delfines franciscanas o del Plata, pero  los overos son otra cosa.
Los gauchos llaman overo al caballo manchado que tiene las ancas  oscuras, como si llevara una manta detrás de la montura, y aunque  en los cetáceos en cuestión la distribución de ambos colores es diferente, de ahí su apelativo de tonina overa.
Estos mamíferos acuáticos, que se  diferencian de cualquier otro delfín del mundo justamente por esos  colores, son más pequeños que  los humanos, no miden más de un  metro y medio de largo y tienen  un peso que rara vez supera los 50  kilogramos.
Los botes con turistas salen al avistaje por el pintoresco puerto de  pescadores, cruzan una lobería  donde hay animales de uno y de  dos pelos y son escoltados por  cormoranes, gaviotas y otras aves  marinas.
En la inmensidad de las aguas  azules frente a Chubut, los delfines patagónicos se hacen rogar y  no aparecen ante la primer mirada, y en los viajes de que participó  Télam más de una vez la nave debió postergar el avistaje para el día  siguiente luego de varias horas si  el cambiante clima patagónico recomendaba retornar a puerto.
La estrategia más usual de las empresas que realizan estos avistajes  es reunir dos embarcaciones en  un punto y allí, cuando se cruzan,  las personas que van en un gomón ven los animales que ‘escapan‘ de la otra embarcación.
Pero no se trata sólo de ver a los  delfines delante de los barcos, saltan, se cruzan en el camino de las  naves y corren detrás de los barcos siguiendo la estela de las hélices, por lo que las embarcaciones  navegan en círculos y el mar se  llena de espuma blanca.
La empresa dueña de los semirrígidos es Toninas Adventure, pero  con ella trabajan gran cantidad de  agencias de turismo para reunir a  los interesados en realizar el avistaje, como Argentina Visión, que  informó a esta agencia que los viajes se realizan casi siempre en uno  o dos turnos, por lo general con  marea alta y el único factor en  contra es el viento muy intenso.
Noa Masanti, de esa firma, detalló  que ‘el paseo tiene un costo de  850 pesos por persona adulta en  tanto que los menores pagan 450‘  y remarcó que ‘la experiencia es  apta para todas las edades‘, por lo  que recomiendan compartirla en  familia.
PRESENTARON UN NUEVO SISTEMA DE REGISTRO ONLINE EN  EL PARQUE NACIONAL LANIN
Las autoridades del Parque Nacional señalaron que la nueva herramienta se transforma en un elemento fundamental a la hora de  gestionar distintas circunstancias  de riesgos y contingencias con  personas extraviadas dentro de la  jurisdicción del área protegida.
Además, fue presentada la nueva  página http://www.pnlanin.org  desde la que se accede al registro  de trekking y al registro de ascenso al volcán Lanín. Esta nueva página posee una sección de “Alertas Tempranas”, en donde se visualizarán de manera instantánea  situaciones diversas para prevenir  a los turistas.
Junto con estas novedades, el Parque Nacional Lanín presentó las  81 sendas recientemente habilitadas formalmente por medio de la  Disposición 068/2017, que responde a la necesidad de poner en  valor los senderos y así ofrecer  una experiencia superadora a los  visitantes. El trabajo fue llevado  adelante por el Cuerpo de Guardaparques y personal del Área de  Montaña.
El Intendente del Parque Nacional  Lanín, Horacio Pelozo, y el jefe  del Cuerpo de Guardaparques,  Mariano Calvi, destacaron el trabajo realizado por todos los equipos  técnicos y operativos que participaron de este proyecto, que tiene  como objetivo final la habilitación  de un total de más cien sendas a  lo largo y ancho de las 412.000  hectáreas del área protegida.
 




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